Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como poesía

Si me das tiempo.

Tal vez si me das tiempo, me quede un rato más.  Si me das un poco más de tiempo, tal vez llegue a quererte, a decirte que nada es para siempre,  que todo tiene un fin.  Si me das tiempo, prometo quedarme todas las madrugadas contigo, hablando de nada, haciendo de todo. Que las noches dejaran de ser menos frías, los despertares menos duros. Si me das tiempo,  te prometo hacerte de rabiar cada día, no decirte mentiras,  susurrarte al oído tonterías. Los principios son duros, la paciencia escasea  y las ganas no siempre lo son todo. Prometo quedarme, pero, solo si me das tiempo.

Noctámbulos.

Noche. Oscuridad. Desenfreno, cero miedos. Pasamos de querer comernos el mundo a que este nos coma en menos de un segundo, porque la noche nos debilita o tal vez sin darnos cuenta nos fortalece, nos vuelve locos. Perdemos el control y hacemos cosas indebidas que a la luz del día no nos atrevemos a hacer.  La noche siempre ha sido perfecta para cometer algún que otro hecho prohibido, el momento idóneo para el reencuentro de los amantes, la hora favorita del alcohólico... porque la noche es eso, la oscuridad que confunde y mezcla todo. Dejarás de mirar con los mismos ojos, a algunas cosas y sobre todo a muchas personas, dejarás de verlas como lo hacías. Noche. Oscuridad. Desenfreno, momento oportuno para el reencuentro de dos cuerpos que se anhelaban. Oportunidad para esos amores prohibidos que salen a la luz como gatos pardos que comienzan a maullar a la luna al mismo compás. Noche.  Oscuridad, cobijo para los ladrones y los sentimientos en...