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Día uno. (Diario)

Hola mis perdidos lectores, ¿qué os parece si empezamos presentándonos? Me imagino que ya sabréis como me llamo, para aquellos que no lo sepan, mi nombre es Patricia, aunque no me gusta y prefiero que me llamen Patri. Tengo diecisiete años y soy de un pequeño pueblo de Cáceres (Extremadura). Esta idea de hacer una especie de diario, me gusta, pues es una forma de que vosotros me conozcáis mejor y no sé, simplemente me apetecía llevarla acabo. La verdad, es que siendo sincera, no sé que contaros de mi, pues no sé que puede ser que os interese, mi vida no tiene nada de especial; es todo lo contrario, aburrida, monótona y gris. ¿Qué puedo deciros? Suelo ser muy vergonzosa con las personas, antes me daba tanta vergüenza que no era capaz de mirar a las personas a los ojos; la verdad es que ahora no puedo aguantar la mirada a alguien durante mucho tiempo, me da vergüenza, no sé. Soy rara, la verdad es que me lo considero yo sola, no hace falta que nadie me lo diga. Soy de ese tipo de ...

Cuando me amé de verdad.

Cuando realmente comencé a amarme, fue el día en el que sí me respeté realmente, ya que me alejé de todo aquello que no era saludable para mi. Comprendí que es eso a lo llaman <<amor propio>>, dejé de tener miedo  al tiempo libre y comencé a mantenerme en el presente. Me dí cuenta de que tener siempre la razón o al menos intentar tenerla, no sirve de nada, he aprendido que es mejor cometer errores de vez en cuando, que de nada sirve intentar ser tan perfeccionista, esa perfección tan perfecta a veces puede llegar a ahogarte, oprimirte. Fue el día en el que comencé a amarme cuando descubrí la plenitud. También fue ese día en el que entendí como mi mente puede perturbarme, como puede llegar a decepcionarme, a dañarme, a romperme en mil pedazos. El día que comencé a amarme comprendí que mi vida depende de mi, que nadie es más importante en ella que yo. Que habrá gente que estará poco tiempo en ella y puede que otros se queden hasta el final. Que hay buenas y malas racha...

Sensaciones.

¿Nunca habéis tenido la sensación de que no pertenecéis a un sitio? Qué por más que os esforcéis en intentar integraros, no encajáis. Sientes que no tienes nada que ver con nadie, que ellos son muy diferentes a ti. No sabes si es por tu culpa o por la del resto que te tratan de manera tan diferente. ¿La causa? La desconozco, no la sé realmente, pero hay veces en las que ya no me importa. Hoy es uno de esos días en los que todo me da igual, un día en el que estoy de bajón y es uno de esos días en los que la soledad es mi mejor compañía.

Nosotros.

Nos prometimos volver a intentarlo, diciendo que si no funcionaba el plan A, convertiríamos todas las letras del abecedario en nuestros planes, Y lo peor es que ya hemos gastado dos abecedarios en vano, porque seguimos en la misma mierda de siempre. Tú a tus cosas y yo esperando a que tus cosas dejen de ser solo tuyas y vuelvan a ser nuestras, de los dos. Porque antes eramos uno, pero claro, el tiempo pasa y las personas cambian y así vamos, de mierda hasta el cuello, pareciendo a veces amigos, otras desconocidos, con buenos recuerdos en común. Y terminamos siempre con el mismo dilema, tu me echas la culpa a mí y yo a ti y claro, así no vamos a ningún lado.  A veces, cuando te miro, te veo igual que antes, sigues siendo igual por fuera, pero no por dentro. Debo confesarte que aun estando contigo, cara a cara, te echo de menos, porque aunque parezcas tú, no lo eres.