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Forever with you!

Hace tiempo llegó a mi vida una persona de la forma más inesperada, será cierto eso de que cuando menos te lo esperas encuentras lo que buscas. Ese fue mi caso, yo la encontré a ella o tal vez fue ella la que me encontró a mi. ¿Qué más da? El caso es que nos encontramos, en momentos en los que ambas, aunque sobre todo yo, estábamos perdidas. Sí, perdida como siempre, en mi mundo, huyendo de toda la realidad, porque así soy yo, pero ella, ella me hizo despertar, me hizo darme cuenta de que no todo es tan bonito como te lo cuentan en las películas, que todo tiene salida, que hay más de una opción, que siempre hay que luchar, que no sirve de nada rendirse.Me mostró el lado oscuro de las personas, me dejó adentrarme en él aunque siempre sujetándome para que no caiga. Que las personas son egoístas y nunca mirarán por ti, solo por sus intereses, que las películas de amor te parecen incluso más ñoñas que de costumbre porque a ella le encantan, al igual que a ti. Que de nada sirve ponerse a...

Cambiemos cuentos.

Y entonces Blancanieves dejó de lado la manzana y no hizo caso a la bruja, se propuso así misma no volver a hacer caso a nadie, mucho menos fiarse y así hizo, se volvió independiente, sin enanos, ni madrastras, brujas o príncipes cursis que solo tienen palabra, pero ningún echo. Dejó atrás su lado cándido y comenzó a sacar su peor lado, dejo el campo, el palacio, los bienes materiales, los animales... y se fue a una ciudad, ciudad en la que se defendía bien, pero esa cara de niña buen a no la favorecía, la tomaban por tonta, así que cambió su aspecto. Cortó su cabellos, se maquilló bien y se hizo algún que otro tatuaje para mostrar lo dura que era. No volvió a comer manzanas, no sea que el frutero vuelva a ser la bruja y la vayan a querer envenenar de nuevo, se pasó a los cigarrillos y al alcohol para ser ella misma la que se envenenara. Y así terminó la historia, ningún príncipe quiso conquistar a la rara princesa que no se comportaba como las demás, porque esta se lo ponía difí...

Pasado.

El pasado siempre vuelve, siempre. Lo creamos o no, es así, nos podemos dar más o menos cuenta, pero en algún momento de nuestra vida reaparece. En muchos casos para volver a joderte la existencia otro poco más, vuelve en modo de tus pesadillas, de tus miedos, tus mayores obsesiones; como volver a controlar todo lo que comes. El miedo a pasarte de calorías y temer no haber hecho el ejercicio necesario. Vuelve el miedo a los números que indique la báscula al pesarte. Vuelve el pánico a mirarte en el espejo y verte gorda, vuelven los insultos cada vez que ves tu puto reflejo. Vuelve ese miedo a las críticas, ese miedo por el qué dirán de ti, vuelve esa inseguridad que durante un tiempo te comía por dentro. El pasado siempre nos persigue, de una u otra forma. ¿Vosotros que pensáis? 

Promesas.

El para siempre, siempre termina, ¿por qué promesas absurdas? Nada es para siempre, y no puedes pedir lo eterno a un simple mortal. Todas esas promesas, todos los recuerdos, esos momentos se borrarán de nuestras memorias con el paso del tiempo. Aunque nos hagamos los locos, no podemos seguir negando lo evidente; todo, tarde o temprano llega a su fin; la vida, el café, las conversaciones, los cigarros, las tristezas, las alegría... Y aunque lo neguemos haciéndonos promesas del mundo es nuestro, de que estaremos juntos por siempre, esas promesas se romperán y no se cumplirán, porque nada es para siempre. Y aunque me cueste asumirlo, se que es verdad, me he vuelto realista y he abierto los ojos a la vida real. Han intoxicado mi imaginación con la realidad... 

Hablemos de amor...

Me quisiste con falsedad y me enamoraste a base de mentiras, y así estoy yo, intentando borrarlo todo a base de martillazos para olvidarte, por que el ron no ayuda a olvidar, me hace volver a verte, incluso doble y así vamos; con el orgullo a rastras y la sonrisa rota. Y es que el amor es eso, una locura en la que solo los locos se aventuran, para reír y sufrir al mismo tiempo, para quedarse ciegos y prometerse lo eterno, el para siempre que termina en un nunca, en un hasta siempre...