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Niños 2.0

"Y es que solo somos esos, niños perdidos en un mundo. Un gran mundo en el que intentamos hacernos hueco, en el que todos nos creemos algo, nos creemos importantes, fuertes valientes, los mejores, aunque a veces ese gran mundo nos cohíba. Somos esos niños grandes que un día dejamos de ser, porque cuando eramos niños no queríamos ser niños si no grandes y hacíamos cosas de mayores o lo intentábamos para que no nos consideraran niños. De niños podíamos hacer de todo, porque nos daba igual el que dirán de mi o que piensan sobre mi o si hago esto esta bien o mal. No pensábamos, solo nos movíamos por impulsos, por deseos, por lo que nuestro cuerpo pedía sin hacer caso a la mente, a todo aquello que esta nos pueda decir. ¿Pero ahora? Algunos todavía nos dejamos guiar por impulsos, otros son muy razonados y es su propia mente la que los cohíbe y no les deja disfrutar como deberían. Pero hay veces que algunos impulsos que antes no reprimías ahora has comenzado a reprimirlos a no actuar...

Pasado.

¿Recuerdas como eras antes de que te dijeran como debías de ser o actuar? ¿Recuerdas cuando eras libre? Cuando nada te importaba, cuando no tenían ningún valor para ti las opiniones de los demás. ¿Recuerdas cuando pensabas que nadie podía tener segundas intenciones ocultas porque creías que al igual que tu eran transparentes? Entonces: ¿recuerdas cuando eras ingenuo?Cuando lo peor que podía pasarte era rasparte las rodillas o romper sin querer algún juguete, cuando los malos eran tus padres de ver en cuando... ¿Recuerdas cuando eres pequeño? ¿Crees que el niño que eras estaría orgulloso de la persona en la que te has convertido?

Cuentos.

¿Os acordáis de cuando eramos pequeños? ¿Os acordáis cuando nos contaban esos cuentos? Cuentos de hadas. Cuentos fantásticos en los que siempre había un príncipe y una princesa, en los que vivían muchas aventuras juntos, la verdad que algunas más tristes que otras, pero siempre se mantenían juntos a pesar de todo, tanto en las buenas como en las malas, terminaban siempre con un final feliz. Pero ahora los cuentos de hadas son modernos y no tienen final feliz, si no que el príncipe y la princesa van por su cuenta, rotos, hundidos. Mezclándose con otros cuentos, en otras historias, rompiendo otros reinos como alguien hizo con el suyo propio. Y claro, no fueron felices y comieron perdices. Fueron desgraciados y compraron muchos kleenex.