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Mostrando las entradas etiquetadas como muerte

Su fin.

Ella se ahogaba, se ahogaba sin remedio alguno, sentía como sus pulmones fallaban . Como en su cuerpo no entraba aire. Sentía como sus pulsaciones disminuían por momentos... veía como su cuerpo dejaba de ser suyo, como ya no se sentía propia. Fue entonces cuando explotó, aún sintiendo que ese nudo  en la garganta la asfixiaba, la ahoga, la oprimía... Lo dijo,   fue en ese preciso instante, en sus últims momentos cuando dijo lo que sentía. Lo dijo en bajo, con miedo , con lágrimas en los ojos; pero por fin ese nudo se deshizo. Por fin dijo esas palabras, esos sentimientos que no mostraba. Lo dijo y todo terminó, ese fue su fin. Su rechazo fue el que término matándola.

¿Por qué el cielo?

Cuando alguien fallece y se va de nuestra vida, ¿por qué hablamos de que se encuentra en algún lugar? Un lugar lejano en el que las cosas van bien, que no hay dolor, ni sufrimiento, un lugar lleno de luz y alegría en el que esa persona vivirá lo que no ha vivido, será feliz y jamás cumplirá años porque siempre recordaremos a esa persona tal y como se fue. Pero la pregunta es: ¿existe realmente ese lugar? En mi opinión ese lugar, llamemoslo cielo, paraíso o eternidad, no existe. Nunca ha existido y nunca existirá. Porque ese lugar es producto de nuestra imaginación que hemos ido perfeccionando con el paso del tiempo, para que así no creamos o pensemos que esa persona ya no esta, para que no creamos que esa persona se ha ido y jamás volverá, porque esa persona ya no existe. Pero creamos en nuestra mente ese fantástico lugar porque nos negamos a creer que esa persona ya no existe, que nunca más volverás a ver su cara, su sonrisa, jamás volverás a escuchar su voz... Todos creemos en ese...

El olvido.

Y es que ella quería olvidar, olvidar todo, su vida, su pasado, a aquellas personas que la llamaban "amiga" solo cuando les interesaban. Ella quería olvidar, pero no podía, tenía miedo de que si ella olvidara todos se olvidaran de ella por completo. Ella era una chica normal, no tenía amigos de verdad, solo falsos que cuando tenían la oportunidad la hundían muchos más. Pero uno de sus mayores miedos, era ser olvidada; no tenía miedo a nada, solo al olvido. El ser humano por naturaleza, quiere destacar, ya sea para bien o para mal, pero queremos que se nos recuerde por algo. Pero la pregunta es, ¿quién merece recordarnos? Al final todos seremos figuras desdibujas en el recuerdo de los más cercanos a nuestra persona, pero para los demás, no seremos nada, ni nadie. Y, ¿cómo queremos que se nos recuerde? ¿Como una buena persona, porque hemos muerto, o como los hijos de puta que hemos sido en vida?