Y entonces Blancanieves dejó de lado la manzana y no hizo caso a la bruja, se propuso así misma no volver a hacer caso a nadie, mucho menos fiarse y así hizo, se volvió independiente, sin enanos, ni madrastras, brujas o príncipes cursis que solo tienen palabra, pero ningún echo. Dejó atrás su lado cándido y comenzó a sacar su peor lado, dejo el campo, el palacio, los bienes materiales, los animales... y se fue a una ciudad, ciudad en la que se defendía bien, pero esa cara de niña buen a no la favorecía, la tomaban por tonta, así que cambió su aspecto. Cortó su cabellos, se maquilló bien y se hizo algún que otro tatuaje para mostrar lo dura que era. No volvió a comer manzanas, no sea que el frutero vuelva a ser la bruja y la vayan a querer envenenar de nuevo, se pasó a los cigarrillos y al alcohol para ser ella misma la que se envenenara. Y así terminó la historia, ningún príncipe quiso conquistar a la rara princesa que no se comportaba como las demás, porque esta se lo ponía difí...
En un kilómetro perdido, donde todavía nadie se ha atrevido a buscarme. Textos.Prosa poética.Opinión. Relatos.Micro-cuentos. Poemas. Contacto: sonpensamientosadoles@gmail.com Cuentas personales en la página de abajo ("BLOG").