Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como huida

Carta a un extraño.

Querido extraño, esta carta va para ti, sí, date por aludido, no te sorprendas. Esto que escribo va destinado para ti, aunque todavía no sé quien eres, aún no he tenido el placer de conocerte o tal vez ya te haya conocido, aunque ahora te desconozca, por una razón u otra. Si eres una de esas personas que formó parte de mi vida en algún momento, no espero tu regreso; seguro que te marchaste con tantas excusas y cada cuál más falsa, posiblemente muchas de ellas no llegaras ni a creértelas tú mismo/a. O tal vez fuiste ese tipo de persona que se alejó sin hacer mucho ruido, en silencio, de mi, de mi vida; de la forma más cobarde posible. Puede que no te gustara mi carácter, ya sea porque era pesada o demasiado pasota, porque no me quería a mi misma o porque me valoraba demasiado como para rebajarme. Tal vez porque no tenía tiempo para ti o porque en ese momento tenía otras prioridades. Solo venía a decirte esa típica frase que en algún momento te dicen o te acabas diciendo tú mismo: ...

Huida.

Yo soy de esas personas que cuando están huyendo se marchan caminando despacio porque todavía mantiene la esperanza de ser alcanzado, de dar una segunda oportunidad o las que hagan falta. De esperar el tiempo necesario, mientras valga la pena, porque huir es duro y el dolor también, Porque una vez que te vas no puedes volver, porque estas o no, pero no te quedes en el camino, no estorbes. Deja que la otra persona sea feliz y no seas un impedimento de su felicidad, si quieres huir hazlo, huye, vete y no vuelvas, pero jamás te quedes en la puerta, eres libre de irte o de quedarte. De ti depende. ¿Huirías?