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Mostrando las entradas etiquetadas como fin

Quien mucho se ausenta.

Dicen que quien mucho se ausenta, pronto deja de hacer falta, tal vez tengan razón. No podemos creernos necesarios o irreemplazables , porque lo eres, sí, lo somos. Todos y cada uno de nosotros somos reemplazables, quizá no del mismo modo o de la misma manera, pero lo somos. Somos tan sumamente engreídos, egocéntricos y estúpidos, que creemos que porque una persona nos quiera va a aguantar todo lo que le echemos. Obviamente que no, el amor es ciego, claro que sí. Porque a pesar del daño que nos hagan, vamos a seguir a pie de cañón defendiendo con una fe ciega a esa persona que queremos. El amor es ciego, pero no tonto, en algún momento de la historia a esa persona se le caerá la venda. Y dejará de tropezar con la misma piedra, pondrá las cartas sobre la mesa y en ti estará la decisión de seguir con el mismo juego o dejar de ser tan capullo. Quien mucho se ausenta pierde grandes cosas, momentos que podría haber vivido, personas... Pero es tan egoísta por tú parte pensar solamente en...

Su fin.

Ella se ahogaba, se ahogaba sin remedio alguno, sentía como sus pulmones fallaban . Como en su cuerpo no entraba aire. Sentía como sus pulsaciones disminuían por momentos... veía como su cuerpo dejaba de ser suyo, como ya no se sentía propia. Fue entonces cuando explotó, aún sintiendo que ese nudo  en la garganta la asfixiaba, la ahoga, la oprimía... Lo dijo,   fue en ese preciso instante, en sus últims momentos cuando dijo lo que sentía. Lo dijo en bajo, con miedo , con lágrimas en los ojos; pero por fin ese nudo se deshizo. Por fin dijo esas palabras, esos sentimientos que no mostraba. Lo dijo y todo terminó, ese fue su fin. Su rechazo fue el que término matándola.