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Quien mucho se ausenta.

Dicen que quien mucho se ausenta, pronto deja de hacer falta, tal vez tengan razón.
No podemos creernos necesarios o irreemplazables , porque lo eres, sí, lo somos. Todos y cada uno de nosotros somos reemplazables, quizá no del mismo modo o de la misma manera, pero lo somos.
Somos tan sumamente engreídos, egocéntricos y estúpidos, que creemos que porque una persona nos quiera va a aguantar todo lo que le echemos. Obviamente que no, el amor es ciego, claro que sí. Porque a pesar del daño que nos hagan, vamos a seguir a pie de cañón defendiendo con una fe ciega a esa persona que queremos. El amor es ciego, pero no tonto, en algún momento de la historia a esa persona se le caerá la venda. Y dejará de tropezar con la misma piedra, pondrá las cartas sobre la mesa y en ti estará la decisión de seguir con el mismo juego o dejar de ser tan capullo.
Quien mucho se ausenta pierde grandes cosas, momentos que podría haber vivido, personas... Pero es tan egoísta por tú parte pensar solamente en ti mismo, no te llegas a  replantear que la otra persona también quiera ser escuchada, consolada, ayudada, abrazada o querida. No, eso no pasa por tu cabeza, eso es mucho pedir para ti. Tan solo vuelves cuando tienes problemas y no hay nadie a tu alrededor para consolarte.
¿De verdad la otra persona merece esto? Creo que no.
Nadie merece esa situación.
Vete.
Pero hazlo de una vez, no te quedes en la puerta estorbando.
Aléjate de esa persona, nadie vale tan poco para soportar esa situación, esas idas y venidas.
Respira hondo, suelta ese aire y también todas esas cosas que te has callado. No temas, ya has hecho todo el daño que podías hacer. Después recoge los últimos pedazos de orgullo que te quedan y vete de ahí.
No vuelvas, las personas nunca cambian y tú nunca lo has hecho.

Dicen que quien mucho se ausenta pronto deja de hacer falta, yo creo que tú ya sobras.

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Seamos así.

Seamos eso que todos quieren llegar a ser, pero siendo nosotros mismos y consiguiendo todo aquello que queremos. Seamos todas esas promesas que nos hicimos un día. Seamos ese cuento de hadas frente a todos, tú el príncipe y yo la princesa, aunque el cubo de la basura sea nuestro castillo, pero vivamos esa historia que siempre hemos imaginado. Seamos un película porno cada noche. Seamos nosotros. Seamos así.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

Vale la pena.

Entonces te das cuenta de quién está ahí para ti a horas impensables, quien se desvela contigo cuando los recuerdos te atormentan, quién se tumba junto a ti cuando has caído y no quieres ponerte en pie de nuevo, esa persona que intenta sacarte una sonrisa cada día, esa persona que hace todo lo que puede para que no te agobies; ya sea contándote historias o hablando de cualquier tontería. Te das cuenta de quien es tu apoyo , tu soporte... Es en un momento cualquiera en el que te vuelves consciente de lo que esa persona hace por ti, te das cuenta de que sí te quiere; porque de no ser así, no haría todo lo que hace por ti. Es entonces cuando te das cuenta de quién vale la pena, de quién debe estar junto a ti. Solo debes pararte a pensar en quién está dispuesto a hacer cosas por ti, si alguien no está dispuesto a hacer lo mismo por ti de lo que haces tú por esa persona; si no es así aléjala de tu vida, valdrá la pena.