Ir al contenido principal

Quien mucho se ausenta.

Dicen que quien mucho se ausenta, pronto deja de hacer falta, tal vez tengan razón.
No podemos creernos necesarios o irreemplazables , porque lo eres, sí, lo somos. Todos y cada uno de nosotros somos reemplazables, quizá no del mismo modo o de la misma manera, pero lo somos.
Somos tan sumamente engreídos, egocéntricos y estúpidos, que creemos que porque una persona nos quiera va a aguantar todo lo que le echemos. Obviamente que no, el amor es ciego, claro que sí. Porque a pesar del daño que nos hagan, vamos a seguir a pie de cañón defendiendo con una fe ciega a esa persona que queremos. El amor es ciego, pero no tonto, en algún momento de la historia a esa persona se le caerá la venda. Y dejará de tropezar con la misma piedra, pondrá las cartas sobre la mesa y en ti estará la decisión de seguir con el mismo juego o dejar de ser tan capullo.
Quien mucho se ausenta pierde grandes cosas, momentos que podría haber vivido, personas... Pero es tan egoísta por tú parte pensar solamente en ti mismo, no te llegas a  replantear que la otra persona también quiera ser escuchada, consolada, ayudada, abrazada o querida. No, eso no pasa por tu cabeza, eso es mucho pedir para ti. Tan solo vuelves cuando tienes problemas y no hay nadie a tu alrededor para consolarte.
¿De verdad la otra persona merece esto? Creo que no.
Nadie merece esa situación.
Vete.
Pero hazlo de una vez, no te quedes en la puerta estorbando.
Aléjate de esa persona, nadie vale tan poco para soportar esa situación, esas idas y venidas.
Respira hondo, suelta ese aire y también todas esas cosas que te has callado. No temas, ya has hecho todo el daño que podías hacer. Después recoge los últimos pedazos de orgullo que te quedan y vete de ahí.
No vuelvas, las personas nunca cambian y tú nunca lo has hecho.

Dicen que quien mucho se ausenta pronto deja de hacer falta, yo creo que tú ya sobras.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazones azules.

Siempre decías que el amor era una farsa,que no era tan bonito como lo pintaban. No creías en el amor, eso lo dejaste claro desde el primer momento. Y tal vez yo, por ser la típica tonta enamorada del amor, quise enseñarte que no todo es tan malo, que hay soluciones, que querer no siempre es sinónimo de ser destruido, que cuando hay ganas se puede con todo. Decías que los corazones azules eran mejores que los rojos, y yo te quiero y te tengo ganas, por eso seguiré discriminando tus corazones azules. Para llevarte la contraria, como siempre, y meternos el uno con el otro como si aún fuéramos niños pequeños, para terminar picados, aunque tan solo sea por un rato. Yo no quiero corazones azules, corazones de hielo, corazones rotos, yo te quiero conmigo, con corazones rojos.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"