Ir al contenido principal

Entradas

Parte 1.

Y como os dije, empezaríamos hoy con nuestros propósitos, así que manos a la obra, tenéis una semana para poner esto en práctica. Primero, debemos pensar que objetivo debemos lograr, debemos ponernos una meta, algo que queramos hacer realidad, algo que nos gustaría cambiar, mejorar o conseguir. No algo tan típico como "me pondré a dieta", "me apuntaré al gimnasio", "este año mejoro las notas", "este año me echo novio/a sí o sí". Proponeros algo diferente, no como lo que suelen proponerse los demás, aunque cada cuál es libre de elegir qué hacer. Así que mis perdidos lectores pensar un poquito que queréis hacer realidad. 

Nunca menos.

Tú mereces a alguien que te mire como si hubiera ganado la lotería cada día, alguien te quiera por quien eres estando de buen o mal humor, fea o guapa, en pijama y despeinada o bien arreglada. Alguien que te haga sentir de todo sin rozarte. Que te haga sentir especial, única. Necesitas a alguien que te cuide, que te perdone y que te levante cada vez que caigas. Que no te aburra con la rutina. Alguien que te demuestre lo que siente. Alguien que cuando te mire se derrita con tan solo ver tu reflejo. Alguien que te enseñe por qué con nadie más a funcionado.     No aceptes menos.

¿Ser o no ser?

¿Hacer o no hacer? ¿Actuar o no? Esperar a que pasen las cosas o hacer que las cosas pasen. Luchar por aquello que quieres o quedarte sin nada. Pasamos de querer comernos el mundo a que el mundo nos coma y así vamos, con los sueños en lista de espera y las ganas de luchar al diez por ciento y bajando. Y no podemos seguir así, debemos plantarnos y convencernos de que podremos y empezar a cumplir esos sueños, siendo, haciendo, actuando y luchando por ellos, porque si tú no empiezas a moverte para poder alcanzar tus propios sueños, nadie lo hará. Nosotros somos los que debemos ponernos en pie y seguir el camino que alguna vez nos impusimos, para poder llegar donde una vez pensamos.

Días vacíos.

Hola mis perdidos lectores, han sido unos días vacíos sin nada que comentar y sin nada de lo que quejarme. Y es que cuando mejor no expresamos es cuando estamos mal, cuando nos pasa algo, pero cuando no nos pasa nada  estamos saciados en todos los aspectos de nuestra vida, no tenemos razón por la cual quejarnos, ni nada por lo que luchar si ya todo está bien. Quiero proponeros algo, como se que muchos de vosotros, al igual que yo, no hemos comenzado con nuestros propósitos de año nuevo, los comenzaremos todos juntos. Y el plan es que todas las semanas subiré un "consejo" (por llamarlo de alguna forma), solamente los domingos, parra que así los que somos más vagos tengamos tiempo para hacerlo. Empezaremos este domingo, 31 de enero y acabaremos el 2 de marzo, para que sean 31 días exactos, dicen que par que algo se vuelva un hábito, deben pasar unos 21 días, pero nosotros estaremos 31, para asegurarnos.     ¿Aceptáis el reto?

Somos, fuimos.

Somos lo que somos, no lo que fuimos; así que dejemos de mirar hacia atrás, dejemos de recordar tiempos pasados, antes eramos de una forma y ahora de otra, lo malo es que hemos cambiado a peor, pero intentamos volver a ser como un día llegamos a ser y no lo conseguimos y eso nos come por dentro, porque queremos que nada cambia, que todo siga tal cuál, pero si nosotros hemos cambiado, ya sea para bien o para mal, las cosas también han de hacerlo, pero tenemos que ser nosotros los que decidamos, somos nosotros los que tenemos que cambiar de perspectiva y sobre todo debemos de luchar para que todo aquello que queremos que siga igual o incluso mejor. Pero si uno no quiere, si uno no lo intenta, si no nos arriesgamos jamás llegaremos a saber que podría haber pasado, como hubieran seguido o terminado las cosas, pero claro, para saberlo, primero hay que intentarlo.

Prisioneros.

Es cierto que todos y cada uno de nosotros somos prisioneros, ya sea de algún recuerdo, una mala pasada que nos acecha constantemente y solamente quiere aparecer en nuestra mente para torturarnos. También podemos ser prisioneros de un miedo, como una fobia o el temor a perder a alguien querido, a no ser conocido o reconocido por alguien o incluso podemos llegar a ser prisioneros de una decepción. Todos estamos marcados por algo que no podemos cambiar, por algo que nos ha hecho ser tal y como somos ahora, nos guste o no. Algunos, como yo, queremos atesorar recuerdos, guardar su esencia, para que así cuando el tiempo pase y la memoria falle recordar las diferentes etapas de nuestras vidas. Para ver como poco a poco fuimos superando aquellos obstáculos que una vez nos dijeron que no llegaríamos a pasar. Otros en cambio son prisioneros de la sociedad que les rodea. Actúan tal y como aquellos que se encuentran a su alrededor, también copian su forma de vestir o incluso sus tatuajes, cre...

Autoestima.

Hola mis perdidos lectores, espero que no esteis  en un kilómetro muy lejano, porque seguro que esto os vendrá bien. ¿Cómo andamos de autoestima? Espero que genial, que siempre esteis arriba, pero para cuando vuestra caprichosa autoestima en vez de rozar el cielo, toca el suelo. Tengo algunos consejos que os vendrán muy bien.   - Vamos a convertir todo lo negativo en cosas positivas.   - Debemos aceptar que tenemos fallos, que lo cometemos, a veces en mayor o menos medida, pero los tenemos. Pero no pasa nada, somos humanos, cometemos errores, no somos perfectos.   - Nos centraremos en lo positivo, en algo bueno que tengamos y de lo que nos sintamos orgullosos(no vale un objeto, ni una persona; debe de ser algo tuyo) ya sea una cualidad, tanto interior como física.   - Vamos a hacernos conscientes de nuestros logros. Todos nos vamos a parar a pensar en los éxitos que hemos llegado a conseguir en el pasado; para poder así alcanzarlos en un futuro, esforzándo...