Ir al contenido principal

Prisioneros.

Es cierto que todos y cada uno de nosotros somos prisioneros, ya sea de algún recuerdo, una mala pasada que nos acecha constantemente y solamente quiere aparecer en nuestra mente para torturarnos. También podemos ser prisioneros de un miedo, como una fobia o el temor a perder a alguien querido, a no ser conocido o reconocido por alguien o incluso podemos llegar a ser prisioneros de una decepción.
Todos estamos marcados por algo que no podemos cambiar, por algo que nos ha hecho ser tal y como somos ahora, nos guste o no.
Algunos, como yo, queremos atesorar recuerdos, guardar su esencia, para que así cuando el tiempo pase y la memoria falle recordar las diferentes etapas de nuestras vidas. Para ver como poco a poco fuimos superando aquellos obstáculos que una vez nos dijeron que no llegaríamos a pasar.
Otros en cambio son prisioneros de la sociedad que les rodea. Actúan tal y como aquellos que se encuentran a su alrededor, también copian su forma de vestir o incluso sus tatuajes, creando así clones; algunos de mejor calidad que otros. Ahora en chicos todos son tupes y barbas (esto último genial para aquellos a los que no les guste o les de pereza afeitarse), en el caso de las chicas, ahora han pasado de maquillarse como putas para tapar su cara de orco, a ir al natural, pero tan natural que algunas dais hasta miedo. Y si nos fijamos en la ropa de la mayoría, no salimos de las parkas azules o verdes, los vaqueros rajados en la rodilla y las nike air max o las adidas superstar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazones azules.

Siempre decías que el amor era una farsa,que no era tan bonito como lo pintaban. No creías en el amor, eso lo dejaste claro desde el primer momento. Y tal vez yo, por ser la típica tonta enamorada del amor, quise enseñarte que no todo es tan malo, que hay soluciones, que querer no siempre es sinónimo de ser destruido, que cuando hay ganas se puede con todo. Decías que los corazones azules eran mejores que los rojos, y yo te quiero y te tengo ganas, por eso seguiré discriminando tus corazones azules. Para llevarte la contraria, como siempre, y meternos el uno con el otro como si aún fuéramos niños pequeños, para terminar picados, aunque tan solo sea por un rato. Yo no quiero corazones azules, corazones de hielo, corazones rotos, yo te quiero conmigo, con corazones rojos.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"