Ir al contenido principal

Un simple accidente.

¿Cómo haces para que no parezca amor y sea un simple accidente? Dímelo. Dime tú tan aventurero como eres, tan valiente, pero a la vez tan cobarde y ruin. Dime como lo haces, como eres capaz de dejar escapar esa gran oportunidad que se te brinda cuando alguien así se te pone delante y te promete tanto amor. Cuando aparece ese alguien que andabas buscando, alguien que te cambiara a mejor, que te enseñara a dormir con los ojos abiertos, porque cuando esa persona está delante te hace soñar despierto. Puede que sea por miedo y es que ahora si dices que sientes algo, te dirán que estas loco, que tal vez es muy pronto, muy arriesgado porque te expones a ser destruido. Poco inteligente porque acabarás hasta las trancas de un estúpido amor que te volverá loco.
Por eso prefieres jugar con ella y con las que vengan, eres tan estúpido y tan cobarde que te da miedo pensar que haya alguna loca que sea capaz de hacerte tocar el cielo con la mano, teniendo los pies en el suelo. Que pueda volverte cuerdo.
Te da miedo que ese bonito cuento pueda acabarse y entonces con eso llegue el sufrimiento, tienes miedo a que te hagan daño o tal vez ya te lo hayan hecho, será porque en algún momento de la historia jugaron contigo.
Desde entonces todo es diferente, prefieres ir a lo fácil, hacerte el duro, ser un "machote". Prefieres bajarle las bragas a tener que bajarle la luna, acostarte cada noche con una diferente antes que despertarte con ella.
Vas a jugar con todas, hasta que alguien sepa jugar mejor que tú, entonces ¿cómo harás para que no parezca amor y sea un simple accidente?
Pero todo esto surgirá de forma accidentada, porque las mejores cosas de la vida pasan cuando menos te lo esperas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.