Ir al contenido principal

FRASEANDO.

¡Hola mis perdidos lectores! ¿Qué tal? ¿Cómo va eso? Espero que genial. La semana pasada como recordaréis hablamos de una frase de Mahatma Gandhi, que decía "Sé el cambio que quieres ver en el mundo". 
Hoy vengo a hablaros de esta frase:
"DE ESO SE TRATA DE COINCIDIR CON GENTE QUE TE HAGA VER COSAS QUE TU NO VES. QUE TE ENSEÑEN A MIRAR CON OTROS OJOS."- MARIO BENEDETTI.

Debo deciros que esta frase me parece muy inspiradora pues muchas veces las personas que nos rodean son las que nos hacen tener un punto de vista determinado sobre la vida, aunque creamos que no, la gente que nos rodea influye de alguna forma en nuestra forma de percibir la vida y en la idea que tenemos de ella. Hay veces en las que aunque no lo veamos o no lo queramos reconocer esas compañías no son buenas para nosotros y el remedio es claro, solo debemos alejarnos de ese tipo de personas, es duro pero es necesario.
Simplemente debemos acercarnos a nuevas personas que nos llenen y que nos hagan cambiar esa forma con la que vemos el mundo. Por ejemplo, podemos ser una persona muy negativa y sin apenas expectativas ni esperanzas en la vida, pero si conocemos a alguien muy positivo y alegre nos contagiará ese positivismo y alegría que nos hará sentirnos mejor con nosotros mismos, además de llenarnos como persona.
Tu forma de ser depende de ti obviamente, pero esta en algunas ocasiones se ve determinada o influida por el tipo de personas que te rodean, porque aunque tu mismo no lo veas o lo creas, actúas como ellos para involucrarte y también piensas como ellos de manera inconsciente.  No lo vas a reconocer, pero sabes que tengo razón, si no párate a pensar si realmente es cierto, el cambio está en ti.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.