Ir al contenido principal

Relación a distancia.

Kilómetros, simples números, cifras sin sentido alguno que nos separan de aquellas persona que nos gustaría tener a  escasos centímetros de nosotros.
Cruda y cruel realidad que sucede muy a menudo, pues da la casualidad que aquellas personas que deseamos tener cerca el destino las pone lejos de nosotros, mientras que aquellas que deseamos tener lo más lejos posible de nosotros, parece que no se van a ir nunca.
Pero que haya varios o incluso cientos de kilómetros que nos separen de esa persona, no significa que todo esté perdido, puesto que es una simple prueba más que hay en tu vida y está en ti decidir que hacer. De ti depende arriesgarte y ganar (o arriesgarte, perder y aprender) o simplemente de quedarte con la duda de qué hubiera pasado si hubieras sido valiente, de si no te hubieras callado, de si lo hubieras intentado...
Es cierto que la distancia es un gran inconveniente que se interpone entre esas parejas de enamorados, que a pesar de las críticas siguen adelante, mientras que otros con el simple miedo de arriesgarse prefieren cortar por lo sano y directamente ni se atreven a intentarlo. Tal vez solo por miedo, por desconfianza, etc.
Comparando con unos años atrás, ahora las relaciones a distancia son "más llevaderas" por decirlo de alguna forma, pues ahora está internet y puedes estar en contacto con esa persona las veinticuatro horas del día, puedes incluso llegar a verla por una vídeo-llamada. Pero es cierto que nada de eso tiene comparación con estar cara a cara, con mirarse a los ojos, cogerse de la mano o simplemente decirse un "te quiero" al oído.
Cada uno debe ser valiente en el momentos adecuado, otros básicamente se niegan a intentarlo, ¿y tú?

¡Hola mis perdidos lectores! ¿Os ha gustado? Espero que sí, bueno he hecho un parón en mi intensiva tarde de estudio para subiros esto y no sé, espero que os haya hecho pensar a aquellos que esteis en esa situación, que os hayáis entretenido los que estáis aburridos y no sabéis que hacer en este momento. Esta entrada es programada, así que seguramente yo estaré todavía estudiando arte, porque mañana tengo examen (deseadme suerte). 
Bueno chicos, solamente quería recordaros que podéis seguir haciendo preguntas sobre cosas que queráis saber sobre mi o Km22, como ya sabéis el plazo termina este jueves. Gracias a aquellos que ya han colaborado, tanto por comentarios, como por Twitter.   

Comentarios

  1. Me encanta la entrada, yo estoy en una situación parecida, me gustaría saber qué haríais vosotros en mi situación, os explico.
    Estoy enamorada de un amigo, pero vive muy lejos, me da miedo perderle y por eso no le digo lo que siento, vosotros si estuvieriais en mi situación lo haríais? Es una persona a la que no me gustaría perder y él no ha tenido suerte en sus relaciones, yo le haría feliz, se que le gusta, se como enamorarle cada día pero la distancia me hecha para atras, aun que estoy pensando en ir a su ciudad a estudiar o trabajar, pero claro si sale mal estaré sola... Y me da mucho miedo.
    Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

      Eliminar
  2. Hola! Yo en tu lugar lo diría porque tal vez llegue el día en el que te arrepientas de no haber hablado antes. Es cierto que la distancia no ayuda, pero si tus planes son irte a esa ciudad en la que también vive el, pues arriesgate, el no ya lo tienes. Pero creo que también deberías sopesar la idea de que si mudarte a esa ciudad te beneficia también a nivel personal, no solo para mantener una relación con esa persona. Y que te vayas allí y no resulta como tu esperabas no pienses que estarás sola, porque no debes centrarte en una sola persona (es muy malo, te lo digo por experiencia).
    Esa es mi opinión, pero después dará KM22 la suya.
    Yo creo que arriesgarse es una buena opción,¿quién sabe lo que puedes llegar a ganar? Piensa en positivo.
    Espero servir de ayuda😘

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.