Ir al contenido principal

A pesar de todo quédate.

Dicen que todo pasa, los trenes se marchan y no esperan,
 que el amor siempre se agota del mismo modo que lo hace un cigarro, rápido. Puede llegar a parecernos efímero, como el hielo de la copa que se acaba evaporando sin que te des cuenta. 

Dicen que todo pasa de una forma fugaz,
 como esa estrella que esperas ver y sin darte cuenta ya ha pasado, porque en el momento concreto de su paso, tú estabas ocupado.
Que todo corre, que nada para, todo pasa y nada se queda. 

Damos prioridad a cosas y personas que realmente no lo merecen y así nos va,
 creemos que todo es perfecto, que todo se mantiene; pero no es así.
Sin que te des cuenta en un simple instante todo ha cambiado, nada es igual y tú tampoco.
Tal vez te cueste abrir los ojos y ver la realidad tal cual es, deja de anclarte en el pasado, comienza a vivir el presente porque no vuelve 
y la mayor parte de las veces no tendrás más que una oportunidad. 

Por eso mismo,
disfruta de cada pequeña cosa,
 de cada persona que lo merezca,
de cada instante... porque el tiempo corre a una velocidad de vértigo.
 Tan solo piensa en ti y busca tú propia felicidad, nadie lo hará por ti.

 Vivimos en un mundo lleno de egoísmo donde lo único que importa es el "yo" y no el "nosotros" u otra persona que no sea la primera.
 Deja de pensar en qué van a decir sobre ti o qué podrán pensar, eres libre, deja de atarte y mucho menos no dejes que te aten ni tus inseguridades ni tus miedos. 

Posiblemente a lo largo de tu vida te tocará conocer el sabor amargo de una despedida o el dolor que causa que te rompan en mil pedazos y aún así mostrarte intacto. Muchas personas se marcharan porque todo se va, más rápido de lo que nos gustaría, por eso comienza a vivir un poco más,
 no es necesario cometer locuras, 
tan solo hacer lo que uno quiere. 

Te van a criticar para bien o para mal, siempre vana  buscar una forma de dañarte, de hacerte añicos. Envidia lo llaman, ¿el motivo? tú. No te preocupes, se acabarán cansando. 

Dicen que todo pasa, que nada se queda, pero yo quiero que tú te quedes contigo,
 a pesar de todo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.