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Cambio de aires.

Hay momentos en los que te das cuenta de todo lo negativo que has podido ser a lo largo de tu vida, con tan solo pararte a observar tu forma de comportarte en tu día a día. Sin quererlo eres tú mismo, quien con su negatividad y mala energía se boicotea a sí mismo. Es cierto, eres tu propio enemigo.
Muchas veces cuando queremos conseguir algo, pedimos a alguien o "algo" externo para que mueva sus hilos y haga que tal cosa llegue a hacerse realidad. Estamos muy equivocados respecto a este tema, ya que no podemos otorgarle un poder sobre nosotros mismos a alguien externo, a alguien o algo "superior". 
Somos nosotros quienes debemos preocuparnos por ello y hacer que se cumpla, aunque tan solo sea transmitiendo toda nuestra energía positiva en ese anhelado deseo. La ecuación es simple, si lo deseas tanto, tu deseo se hará realidad, pero no solo debes desearlo, todos deseamos cosas que nunca llegan, debes creer que te lo mereces y no tener miedo cuando se haga realidad. 
En algunas ocasiones nuestro propio miedo por ver cumplido uno de nuestros sueños, es el mismo que hace que esta meta no se cumpla, aunque esto suceda de forma inconsciente. Nuestro miedo por lo que podrán decir o pensar sobre nosotros por hacer tal cosa, afecta a que tu deseo no se haga realidad.
Además de todo eso, aleja el pasado de tu mente, no te traerá nada bueno; por algo es el pasado y si se marcharon de tu vida ciertas personas fue por algún motivo. No te eches la culpa de todo, debes comenzar a dejar de lado tanto pesimismo y comenzar a ser más positivo, será en ese momento cuando veas la vida con otros ojos. 
¿Qué tal si comienzas hoy?

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"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.