Ir al contenido principal

Bésame.

Bésame con todas tus fuerzas, en cada momento y en cualquier lugar, no tengas miedo de hacerlo, que miren los que quieran mirar. Y es que no hay nada más bonito que un beso de verdad entre dos personas entre las que existe esa química que las hace tan especiales.
Bésame y arranca todos mis miedos, déjame libre, que esto no se convierta en una obsesión y en una posesión. Porque el amor no entiende de ataduras, el amor es libre y no hay mejor sensación que dejar a una persona el espacio necesario y darle esas alas para que eche el vuelo lejos de ti y que aún con esas decida quedarse junto a ti. Yo no quiero que nada de esto nos ate. Tan solo bésame como tú sabes, embriagame un poco más con tu perfume antes de marcharte.
Pero no te vayas, quédate conmigo un poco más. No pongas excusas, permanece junto a mi como dijiste que harías. Ya sé que las promesas no son tu fuerte, pero no quiero que me prometas nada, sé que no lo cumplirás, a la mínima te marcharás como ya has hecho otras veces, pero antes de eso dame un beso de esos que cortan la respiración, de esos que revolucionan todas esas mariposas que hay en mi interior.
Bésame si quieres , hazlo si puedes. Que tus miedos no sean un obstáculo, que no te paren, que tus ganas ganen. Deja de ser tan cobarde y comienza a escuchar y hacer caso a esos impulsos que tanto reprimes, no temas si todo sale mal o al menos como tú no querías que saliera. Comienza a sentir más y deja de lado esa cobardía, porque como ya te dije a cobarde no te gana nadie.
Bésame y haz que el tiempo pare, que el instante sea únicamente nuestro y de nadie más. Hazme volver a creer en esos cuentos de hadas, en esos para siempre que siempre acaban, que no existen.
Cuando termines vete, no tienes nada más que hacer, el sueño ya ha terminado. Ya puedes irte, nada te retiene aquí. Porque lo que mejor se te da es huir y marcharte en el momento menos indicado, pero ya nos conocemos, no necesito tus excusas.
Vete.
Pero antes, bésame si quieres.
Hazlo si puedes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.