Ir al contenido principal

Perfecta.

Quiero ser perfecta. A mi modo. Como a nadie le gusta.
Quiero ser perfecta aún con esas enormes ojeras que tú provocas por esas conversaciones hasta las tantas. Por tener que levantarme tras el cuarto toque de la alarma. Y no tardar más de veinte minutos en desayunar porque me duerma mientras trato de hacerlo.
Quiero ser perfecta, aún siendo esa loca que por cualquier tontería pierde los papeles.  La que sonríe todo el rato y la que llora sin desconsuelo, perfecta aún con el rimmel corrido y el pintalabios desgastado.
Quiero ser esa que se mantiene en pie, aunque caiga la más grande de las tormentas, la que soporta todo lo que la echen, esa que es fuerte. Quiero ser perfecta aún con mis manías de dejar las películas a medias, dejar un último trago de café en la taza... Esa a la que le encanta hacer bromas a la gente, pero que luego odia que a ella se las hagan.
La que se despierta temprano y no puede volver a dormir, la que pone caras raras frente al espejo, esa que se toma muy a pecho un "¿a qué no lo consigues?". Quiero ser perfecta con mi cabezonería, con mi poco sentido del humor, con mi estúpida idea del amor. Esa que ensueña tanto con una vida futura, esa que siente tantas cosas que no es capaz de expresar nada. Perfecta, aun con esa vergüenza, con esa timidez y con esas risas a carcajadas en el peor de los momentos.
La que prefiere los días nublados y lluviosos, para así tener una excusa más para quedarse en casa, viendo una serie o leyendo un libro o simplemente sin hacer nada.
Quiero ser perfecta viviendo una vida llena de aventuras, sin miedos y con muchas ganas de todo. Libre, sin ataduras, loca o cuerda, lista o torpe...
Quiero ser perfecta aunque a nadie le guste, quiero ser perfecta pero a mi manera, según mi imperfecta forma de ser. Porque nadie, absolutamente nadie es perfecto. Todos y cada uno de nosotros tenemos algo que nos hace imperfectos, todos tenemos defectos que nos hacen únicos de alguna manera. Cada cual es distinto y perfectamente imperfecto por su forma de ser.
Yo no quiero ser perfecta, únicamente quiero ser yo, porque no podía ser otra persona mejor. Cada uno es como es, y tiene sus manías, defectos, todos somos distintos; no existe la perfección que no te engañen, por eso mismo no tengas miedo de ser diferente, porque eso es lo que te hace ser único, una excepción.
Yo quiero ser perfecta, pero perfecta a mi manera. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Seamos así.

Seamos eso que todos quieren llegar a ser, pero siendo nosotros mismos y consiguiendo todo aquello que queremos. Seamos todas esas promesas que nos hicimos un día. Seamos ese cuento de hadas frente a todos, tú el príncipe y yo la princesa, aunque el cubo de la basura sea nuestro castillo, pero vivamos esa historia que siempre hemos imaginado. Seamos un película porno cada noche. Seamos nosotros. Seamos así.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

Vale la pena.

Entonces te das cuenta de quién está ahí para ti a horas impensables, quien se desvela contigo cuando los recuerdos te atormentan, quién se tumba junto a ti cuando has caído y no quieres ponerte en pie de nuevo, esa persona que intenta sacarte una sonrisa cada día, esa persona que hace todo lo que puede para que no te agobies; ya sea contándote historias o hablando de cualquier tontería. Te das cuenta de quien es tu apoyo , tu soporte... Es en un momento cualquiera en el que te vuelves consciente de lo que esa persona hace por ti, te das cuenta de que sí te quiere; porque de no ser así, no haría todo lo que hace por ti. Es entonces cuando te das cuenta de quién vale la pena, de quién debe estar junto a ti. Solo debes pararte a pensar en quién está dispuesto a hacer cosas por ti, si alguien no está dispuesto a hacer lo mismo por ti de lo que haces tú por esa persona; si no es así aléjala de tu vida, valdrá la pena.