Ese doloroso momento en el que las lágrimas te ciegan y te impiden ver y pensar con claridad. Ese momento es uno de los más dolorosos, cuando te rompes porque te das cuenta de que tu mundo no era tal y como tu pensabas que era. Y es que aquí no se rata de elegir, aquí no se desea y sucede; aquí te decepcionan y te rompen. Una vez tras otra.Es esa estúpida ley del más fuerte en la que pisas o te pisan, y no hay más remedio de ante ponerte a algo o alguien sin remedio alguno. Tal vez también a alejarte, a no confiar tanto y aislarte de ese mundo cruel y dañino que a la primera de cambio ataca y despedaza. Ese mundo lleno de personas crueles y sin escrúpulos que solo miran por sí mismos y no se preocupan por si eso que están haciendo daña a una persona o a varias, a un desconocido o alguien que es "muy importante" para él/ella.
Todos alguna vez llegamos a convertirnos en esa estúpida, egoísta e insensible persona y tal vez sea mejor ponerse esa coraza, esa armadura para así poder salir intacto y ponerte esa bonita careta con una de tus mejores sonrisas para demostrarles que nada te afecta, aunque ya estés desecho por dentro.
Ese doloroso momento que no queremos sufrir, pero que sin ningún remedio sufrimos una y otra vez, cayendo en una espiral de sufrimiento.
Comentarios
Publicar un comentario