Ir al contenido principal

Esos momentos.

Ese doloroso momento en el que las lágrimas te ciegan y te impiden ver y pensar con claridad. Ese momento es uno de los más dolorosos, cuando te rompes porque te das cuenta de que tu mundo no era tal y como tu pensabas que era. Y es que aquí no se rata de elegir, aquí no se desea y sucede; aquí te decepcionan y te rompen. Una vez tras otra.
Es esa estúpida ley del más fuerte en la que pisas o te pisan, y no hay más remedio de ante ponerte a algo o alguien sin remedio alguno. Tal vez también a alejarte, a no confiar tanto y aislarte de ese mundo cruel y dañino que a la primera de cambio ataca y despedaza. Ese mundo lleno de personas crueles y sin escrúpulos que solo miran por sí mismos y no se preocupan por si eso que están haciendo daña a una persona o a varias, a un desconocido o alguien que es "muy importante" para él/ella.
Todos alguna vez llegamos a convertirnos en esa estúpida, egoísta e insensible persona y tal vez sea mejor ponerse esa coraza, esa armadura para así poder salir intacto y ponerte esa bonita careta con una de tus mejores sonrisas para demostrarles que nada te afecta, aunque ya estés desecho por dentro.
Ese doloroso momento que no queremos sufrir, pero que sin ningún remedio sufrimos una y otra vez, cayendo en una espiral de sufrimiento.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazones azules.

Siempre decías que el amor era una farsa,que no era tan bonito como lo pintaban. No creías en el amor, eso lo dejaste claro desde el primer momento. Y tal vez yo, por ser la típica tonta enamorada del amor, quise enseñarte que no todo es tan malo, que hay soluciones, que querer no siempre es sinónimo de ser destruido, que cuando hay ganas se puede con todo. Decías que los corazones azules eran mejores que los rojos, y yo te quiero y te tengo ganas, por eso seguiré discriminando tus corazones azules. Para llevarte la contraria, como siempre, y meternos el uno con el otro como si aún fuéramos niños pequeños, para terminar picados, aunque tan solo sea por un rato. Yo no quiero corazones azules, corazones de hielo, corazones rotos, yo te quiero conmigo, con corazones rojos.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"