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LA VENGANZA ESTÁ ECHADA 17

CAPITULO 17:OJO POR OJO.
Hoy era el día, no había nadie en casa. Estaba nerviosa, no estaba segura de si quería o no hacerlo, pero cada vez que recordaba a Dwy con Lindsay en el lavabo, quería vengarme.
Estaba preparándome, quería sorprender a Sam y eso haría. Sonó el timbre, me miré en el espejo de la entrada, iba sexy, llevaba una camiseta de baloncesto de Alexander que me llegaba justo para que la mente imagine lo que hay debajo.
Cuando abrí la puerta, no encontré a la persona que yo quería encontrar. Delante de mí y mirándome de arriba abajo se encontraba Dwayne.
-¿Qué quieres?-dije seria.
-Quería verte, hablar contigo.-dijo apenado.
-Yo no tengo nada de qué hablar contigo, adiós.-dije mientras cerraba la puerta.
-No creas que me voy a marchar.-dijo desde fuera.
A los diez minutos volvió a sonar el timbre, pero esta vez cuando abrí, si era Sam. Este me miró de arriba abajo y en su cara se formó una sonrisa pícara.
Me besó apasionadamente, fuimos subiendo las escaleras, hasta llegar a mi cuarto. Nuestros labios se separaron por un momento y él me quitó la camiseta. Llevaba un sujetador negro y gris de encaje, a juego con un diminuto tanga, también de encaje.
Le empujé para que callera en la cama, me subí encima de él y empecé a besarle, al mismo tiempo que le quitaba la ropa, cuando ya no nos separaba ninguna prenda…
-¿Estas preparada?-me dijo al oído con voz ronca.
-Si…-dije nerviosa.
-¿Seguro? No suenas convincente.
-Sí.-dije mientras le besaba.
Y entonces fue cuando no hubo tiempo para arrepentimientos, éramos uno.                                                                    
                                                                           ❀❀❀❀❀
Cuando desperté, ya había anochecido y Sam no estaba, baje las escaleras y tampoco estaba en la cocina, ni en el salón. Se había ido, me había dejado sola. Entonces escuché un ruido y voces, subí a vestirme y salí al jardín, de ahí procedían las voces.
-No sé por qué coño tienes que estar tú aquí. Vete.-Dijo Sam enfadado, yo no veía quién estaba detrás de él.
-Y si no quiero, ¿qué harás?-dijo una voz masculina bastante familiar. Sam se abalanzó sobre él y le dio un puñetazo.-Vete ahora mismo.-gritó  Sam.
-¡Sam!-grité, este se giró y pude ver que el que estaba ahí, era Dwayne. No se había ido, se había quedado como había dicho.- Vete Dwayne.-dije mientras me ponía a la altura de Sam.
-Aunque ella está ahí contigo, desea estarlo conmigo, quiere que yo sea el que la haga el amor, ella es mía.-dijo Dwayne, mi cara empezó a pasar a ser roja.
-Cuando tuviste oportunidad de hacerlo, no lo hiciste-dijo Sam sonriente.
-Ella es mía y siempre lo será.-dijo Dwayne mientras me miraba fijamente.- Y lo sabes, aunque hayas follado con él, has deseado que sea yo el que lo hubiera hecho.
-Vete.-dije enfadada, acto seguido, el se fue.

-Vamos dentro nena.-dijo Sam mientras me pasaba un brazo por los hombros y nos dirigíamos dentro.

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