Querer a una persona es algo tan bonito, es preocuparte por
esa persona, pero también es ceder parte de ti, también es abrirte y estar
dispuesto a que te hagan daño.
Yo tengo un problema, un gran problema que alguien que
conocí hace poco está intentando solucionar y es que ha sido la única persona
que se ha dado cuenta de ese problema. Y es que sin darme cuenta cuando
comienzo a querer a alguien suelo hacer daño a esa persona, sin desearlo, de
forma inconsciente, me sale solo.
Sé que algunos pensaréis que no puede ser cierto o que lo
hago adrede pero no, es algo incontrolable que sale de mí, no sé cómo
explicarlo. Soy tan estúpida que hago daño aquellas personas que me quieren y a
las que yo quiero, personas sin culpa de nada.
Tal vez lo haga para distanciarme, tal vez para no
encariñarme, tal vez para que no me hagan daño. Hay veces en las que todo
tenemos un comportamiento un tanto raro o extraño, es cierto, a veces tiene su
explicación, otras no.
Querer es algo bonito que todos y cada uno de nosotros
deberíamos hacer, porque es algo tan bonito sentir que tendrás a una persona a
tu lado en los malos momentos cuando el resto ya se haya ido. Eso es querer.
Querer de verdad.
¿Y tú, te has parado a pensar en quién quieres de verdad?
Comentarios
Publicar un comentario