Ir al contenido principal

La excepción y no la regla.

¿Por qué esconderse? Ya es hora de mostrar esas marcas, esas que tanto te avergüenzan. Demostrarles que no te importa el qué dirán, que ya no te afectan sus comentarios, ya eres fuerte o eso intentas.
Una sola palabra que siempre me ha atormentado: COMPLEJOS, no sé si seré la única, pero creo que no, estamos rodeados de complejos sobre todo ahora, creemos que los demás son mejores que nosotros en todo, sobre todo si tienes la autoestima baja y nadie te ayuda a subir, si no que te hunden más y más.
Eso que tanto odiamos de nosotros físicamente, es algo que nos hace especial, como esa marca en la barbilla, ese lunar en la nariz, esa cicatriz o esa mancha, son cosas que nos hacen ser diferentes pero a la vez especiales, no por eso somos menos que nadie. Eso nos hace ser pequeñas excepciones en un mundo de "perfección".
Yo no veo perfección, solo veo personas que "creen" que valen  más que otras, pero no, son como tú y como yo.
Todos los complejos que solemos sufrir, suelen ser físicos , pero… ¿nadie se fija en el interior?¿De qué vale un cuerpo diez o la cara más perfecta que exista? Eso es solo la fachada, el cascaron que nos envuelve, total,  dentro de unos años todos acabaremos en el mismo sitio, bajo tierra y seremos todos iguales, unas calaveras.
Y es que odiabas mirarte en el espejo, pero tienes que afrontarlo para superarlo y aprender a valorarte. Pensar que tu cuerpo no puede ser perfecto, no ayuda. Tu cuerpo es perfecto tal y como es, solo por ser tuyo.
La adolescencia, esa etapa de nuestra vida en la que queremos experiencias, en la que solemos pensar poco y dejarnos llevar por lo que nos apetezca en el momento sin pensar las consecuencias. Esta etapa marcara un antes y un después, es el proceso transitorio, en el que ni somos pequeños, ni grandes. Tiempo de saltarte las normas y de disfrutar, ya que estamos en eso que llaman "la flor de la vida".

Debemos aprender a vivir con nuestros defectos o imperfecciones, según nosotros queramos llamarlos, eso  nos hace ser más fuertes respecto a otras personas que no merecen ni la mitad de atención que este mundo "de personas perfectas" les presta.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazones azules.

Siempre decías que el amor era una farsa,que no era tan bonito como lo pintaban. No creías en el amor, eso lo dejaste claro desde el primer momento. Y tal vez yo, por ser la típica tonta enamorada del amor, quise enseñarte que no todo es tan malo, que hay soluciones, que querer no siempre es sinónimo de ser destruido, que cuando hay ganas se puede con todo. Decías que los corazones azules eran mejores que los rojos, y yo te quiero y te tengo ganas, por eso seguiré discriminando tus corazones azules. Para llevarte la contraria, como siempre, y meternos el uno con el otro como si aún fuéramos niños pequeños, para terminar picados, aunque tan solo sea por un rato. Yo no quiero corazones azules, corazones de hielo, corazones rotos, yo te quiero conmigo, con corazones rojos.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"