Ir al contenido principal

Estímulos.

Todos y cada uno de nosotros, nos creemos especiales. Creemos que somos copos de nieve, únicos y complejos.
Pero la verdad es que no somos copos de nieve, solo somos el resultado de una suma de estímulos. Estos estímulos nos han hechos ser, tal y como somos ahora. Aquel o aquella que lo haya pasado mal, seguro que me entenderá, uno no se vuelve vergonzoso, vulnerable, fuerte, egoísta... en un minuto, tiene que pasar tiempo y hacer mella en tu persona ciertos "acontecimientos" para que cambies, en mi caso:
Me volví vergonzosa, por que cuando decía algo a mis "amigos" o hablaba delante de la clase, se reían de mi, o por saber responder a preguntas que otros no, me miraban mal; entonces eso hizo que empezara a cohibirme, y me alejé de todos.
Fui vulnerable, porque todos sus comentarios me afectaban, hasta tal punto de dejar de quererme, pero me hice fuerte; porque he sabido levantarme y seguir adelante, como mejor he podido.
Y me volví egoísta, porque pensaba mucho en los demás y prefería sufrir yo, antes que otra persona, daba todo, por gente que no daba nada por mí.

 Estos son los estímulos que me han hecho ser, como soy ahora. Y mirando atrás y mirando ahora, no me importaría volver a pasarlo mal, para ser como soy ahora.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.