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Idas y venidas...

Hoy es una noche de esas en las que no puedes dormir, en la que solo haces que dar vueltas en la cama y a la cabeza, piensas en tanto y en nada a la vez... En las cosas que han pasado rápidas y todavía no has asimilado todo lo ocurrido, todo lo que has vivido en tan poco tiempo, en apenas unos meses, intensos, dolorosos, llorosos... Y con esto has aprendido a que falsos hay muchos, que amigos los justos, el amor escuece, la tristeza siempre te acecha y prende la mecha de una bomba de sufrimiento intenso, de noches en vela, de llantos, de malas experiencias y así te vicias a una mala vida, sin medida, sin sonrisas, sin caricias, sin esos besos a escondidas. Y tus días pierden la alegría y son una monotonía, llenos de melancolía. Este insomnio se apodera de ti, te hace perder la cordura y te lleva a la locura, en una noche oscura; donde el silencio lo inunda todo y los recuerdos se desbordan en tu memoria. Una mente frágil y poco ágil que con el tiempo ha aprendido a ser fuerte, valiente, a mostrar sus dientes al oponente.Y eres consciente de que la vida cambia de repente y ten presente que su valentía ahora será cobardía y envidia y tu mientras seras fría pero sin melancolía, como la que tuviste en esos días. ¿Recuerdas? Cuando tus días eran grises, sin matices, no te martirices, que la vida es un chiste, a veces con gracia, otras sin ella. ¿Pero que más da? La vida es bella. Tu sigue pa' lante que no te paren y no frenes aunque los de delante se estrellen. Y déjale ya de dar vueltas. Pon la mente en blanco o en negro, tu decides el color del lienzo. Y no es hora de cuentos, ahora es la hora de los sueños, estando dormidos o despiertos, en esos donde hay besos, donde la locura te lleva preso del deseo, donde el más simple movimiento altera todo tu cuerpo. Eres una granada, apunto de explotar, sus comentarios te hartan y no paran, no cesan, no se callan y cuando revientes, todo lo que digas se grabará en sus mentes y serán estatuas inertes y muy calientes por el fuego, por tu ego, que creció a base de llantos, de noches en vela y lo que ahora te digan, te la pela. Y entonces te despiertan, despierta princesa, no es él, no es ese príncipe que te besa, es la alarma y tu ni siquiera te mueves de la cama. Y es que así es tu vida, un sin fin de idas y venidas.

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"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.