Esos momentos en los que explotas, en los que no puedes más, en los que lo único que haces es encerrarte, es llorar, en esos momentos quieres irte, dejar todo, no pensar en nadie, solo en ti. Ser egoísta y no fijarte en lo que gusta o disgusta a los demás, esos momentos en los que el mundo se te viene encima, esos momentos en los que el mundo te come, quieres cometer locuras, tirar la toalla, dejar de existir. Solo porque tu mundo irreal, se resquebraja, se rompe, se descompone, y dejas de creer y olvidas esas fantasías perfectas, donde todo estaba a tu favor, porque estas en el mundo, pero en el real; donde todo va a contracorriente, donde nada va a tu favor, donde no destacas, no eres nada, ni nadie, donde tú para las personas eres un juego, un objeto, algo inservible, un estorbo...
Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante. Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?
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