Ir al contenido principal

¿Bueno o malo?

Hola mis perdidos lectores, os traigo un tema que a todos, exactamente a todos nos afecta, ya sea en mayor o menos medida.
¿Cuántos de vosotros tenéis teléfono móvil? Supongo que todos.
¿Cuántos tenéis redes sociales? Todos.
¿O me equivoco?
Os escribo desde España, pero me leéis desde Estados Unidos, Rumanía, Siria, México, Paraguay, Indonesia, Ucrania, Bélgica, Alemania... ¿Os habéis dado cuenta hasta que punto estamos conectados?
¿Habéis parado a pensar como nos ayuda la tecnología? ¿Pero son solo ventajas?
Nos ayuda en muchos sentidos, es cierto, pero la mayor parte del tiempo nos hace estar demasiado conectados y eso no es nada bueno. Nos hace depender.
¿A cuántos de vosotros no os han dicho "deja el móvil un rato, te vas a volver adicta/o"?
Pero la verdad es que no sois adictos al móvil, si no a hablar con esas personas a través del teléfono móvil. Y este aunque a veces nos distrae y nos aleja de nuestras obligaciones nos ayuda a estar "cerca" de esas personas que por una razón u otra están lejos de ti.
Entonces, ¿las tecnologías son buenas o malas?

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.