Hay muchas condiciones, ocurren muchas cosas a lo lardo de nuestra vida que nos hacen ser tal y como somos ahora. Tal vez nadie tiene la culpa o tal vez si o simplemente es el destino que pretende hacerte más fuerte, antes de que la vida te traiga lo bueno, antes de que se haga realidad aquello que siempre has querido, pero primero te harán fuerte a base de golpes. Porque debes aprender a sobrevivir, para después vivir cada instante.
Y tal vez puede que ese caso sea el mío. Tal vez nadie tenga la culpa de lo que he pasado, tal vez nadie lo haya querido, pero las cosas han pasado por una razón y ya no se puede volver al pasado y comenzar de nuevo, ya no se puede hacer nada para mejorar las cosas. Puede que la razón sea hacerme fuerte o tal vez no, puede ser que no haya ninguna razón aparente, aunque yo solo quiera encontrarla.
Puede que no haya ninguna razón o puede que haya muchas y sea tan ciega que no encuentro ninguna. O posiblemente alguien haya querido que en el colegio yo estuviera sola, que no tuviera amigos, que solo fuera una vecina dos años mayor que yo la única que me hiciera caso, que en el colegio se metieran conmigo y eso me condicionara a ser vergonzosa o tal vez no. Seguro que nadie tenía la culpa cuando la única amiga que tenía se fuera y ni que yo, tan tonta como soy, me uniera al enemigo y me fuera con las niñas que me puteaban y pasó el tiempo y las putadas eran mucho mayores. Tal vez eso fue lo que me condicionó a no quererme, a mirarme en el espejo y no gustarme, tal vez eso me condicionara a cortarme, a matarme a hacer ejercicio y a estar casi un año solo desayunando y cenando. Tal vez era eso lo único que yo era capaz de controlar y por eso lo hacía, quién sabe.
Y a todo eso se le suma todas las veces que me han usado, que me han utilizado y todo eso me ha condicionado y ahora desconfío de todo y de todos, incluso a veces de mi misma. Tal vez esa desconfianza me haga echar a todo el mundo, aunque estos vengan aparentemente sin malas intenciones.
Esa falta de autoestima y ese pensamiento de "nadie me comprende/ entiende" te condicionará mucho, porque puede que un día conozcas a alguien y esa persona sea perfecta porque es como tu en muchos sentidos, te comprende y a ti te quiere. Pero eso era al principio después cuando pasa el tiempo, verás que ha cambiado, que ya no sois tan iguales, que ya no te gusta porque es muy diferente, porque se ha convertido en algo que dijo que no se convertiría. Pero tu no tienes autoestima, nadie te ayuda a tenerla y comienzas a depender de esa persona, de tal manera que te quedas a esperar, esperar a que cambia y vuelva a ser como al principio, cuando te enamoró. Pero puede que no vuelva y tu te quedarás ahí, esperando como una tonta. Pero tal vez, si cambia sea a peor y todo se complique. Tu aceptarás todo lo que diga y también todas esas falsas promesas que sabes que jamás se harán realidad, porque según tú no tienes a nadie más, porque nadie te comprende como el, porque el "te quiere" aunque ya no te lo diga...
Todo son condiciones.
Y tal vez puede que ese caso sea el mío. Tal vez nadie tenga la culpa de lo que he pasado, tal vez nadie lo haya querido, pero las cosas han pasado por una razón y ya no se puede volver al pasado y comenzar de nuevo, ya no se puede hacer nada para mejorar las cosas. Puede que la razón sea hacerme fuerte o tal vez no, puede ser que no haya ninguna razón aparente, aunque yo solo quiera encontrarla.
Puede que no haya ninguna razón o puede que haya muchas y sea tan ciega que no encuentro ninguna. O posiblemente alguien haya querido que en el colegio yo estuviera sola, que no tuviera amigos, que solo fuera una vecina dos años mayor que yo la única que me hiciera caso, que en el colegio se metieran conmigo y eso me condicionara a ser vergonzosa o tal vez no. Seguro que nadie tenía la culpa cuando la única amiga que tenía se fuera y ni que yo, tan tonta como soy, me uniera al enemigo y me fuera con las niñas que me puteaban y pasó el tiempo y las putadas eran mucho mayores. Tal vez eso fue lo que me condicionó a no quererme, a mirarme en el espejo y no gustarme, tal vez eso me condicionara a cortarme, a matarme a hacer ejercicio y a estar casi un año solo desayunando y cenando. Tal vez era eso lo único que yo era capaz de controlar y por eso lo hacía, quién sabe.
Y a todo eso se le suma todas las veces que me han usado, que me han utilizado y todo eso me ha condicionado y ahora desconfío de todo y de todos, incluso a veces de mi misma. Tal vez esa desconfianza me haga echar a todo el mundo, aunque estos vengan aparentemente sin malas intenciones.
Esa falta de autoestima y ese pensamiento de "nadie me comprende/ entiende" te condicionará mucho, porque puede que un día conozcas a alguien y esa persona sea perfecta porque es como tu en muchos sentidos, te comprende y a ti te quiere. Pero eso era al principio después cuando pasa el tiempo, verás que ha cambiado, que ya no sois tan iguales, que ya no te gusta porque es muy diferente, porque se ha convertido en algo que dijo que no se convertiría. Pero tu no tienes autoestima, nadie te ayuda a tenerla y comienzas a depender de esa persona, de tal manera que te quedas a esperar, esperar a que cambia y vuelva a ser como al principio, cuando te enamoró. Pero puede que no vuelva y tu te quedarás ahí, esperando como una tonta. Pero tal vez, si cambia sea a peor y todo se complique. Tu aceptarás todo lo que diga y también todas esas falsas promesas que sabes que jamás se harán realidad, porque según tú no tienes a nadie más, porque nadie te comprende como el, porque el "te quiere" aunque ya no te lo diga...
Todo son condiciones.
Comentarios
Publicar un comentario