Y yo que buscaba razones para quedarme, lo único que encontré eran motivos para marcharme.
Y yo nunca me quise ir, pero es que tu hiciste lo posible para que yo no sintiera ganas de quedarme.
Entonces decidí quererme más a mi que a ti. Ya era hora de pensar en mi y no en los demás. Aunque al principio te sientas como aquél que ha perdido la ilusión porque le dijeron que toda magia tiene truco.
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