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Veneno 2.0

"Ella comenzó a darse cuenta de que estaba siendo utilizada, ella se dio cuenta de que era un simple juguete en sus manos, que él solo quería usarla. Se sentía una mierda de persona y es que ella había sido tonta, tan ilusa que se había creído todo, que incluso se había enamorado de ese estúpido; pero claro, el mentía tan bien, esos ojos color café la despertaban en mitad de la noche, en la madrugada, aparecían en sus sueños, en sus pesadillas, la perseguían, la atormentaban... Esos ojos color café la hicieron hacer demasiadas tonterías, de las cuales ella ahora se arrepiente, pero no se puede retroceder en el tiempo.
Pasaron los días, las semanas e incluso los meses y ella se olvidó de su enamoramiento, se olvidó parcialmente de sus te quiero, de sus besos... Ella se fijó en otro chico, a ella le pareció buena idea usarle, como habían hecho con ella, para así terminar de olvidar a ese estúpido. Lo hizo. Ella le utilizó sin darse cuenta de que ella era la utilizada. Lo hizo, sin enterar de que ella era otra vez el juguete y no él.
Ella todavía ciega, se enamoraba cada vez más de él, hasta que la quitaron la venda y entonces esta caída fue más grande que la anterior, el dolor era más intenso, solamente la utilizaban; ella que solamente quería que la quisieran, que la mimaran, la cuidaran... Cansada de todo y de todos, cortó sus venas y de esa herida comenzó a surgir un líquido muy espeso, no, no era sangre, era ese veneno, tan rojo como negro, al que suelen llamar amor."
Somos suicidas. Sí, suicidas al dar todo a una persona, suicidas al no pensar que estamos dando a esa persona el suficiente poder para que nos destruya, para que nos rompa y no seamos nada. En eso se basa el amor, algunas veces llegar a ser venenoso, destructivo...
Y muchas de esas veces nos sentimos tan dolidos, pero a la vez tan enamorados de esa persona que nos ha roto; que intentamos vengarnos, es decir, desquitarnos con otra persona que no tiene culpa. Caemos tan bajo que intentamos jugar con esa persona para hacerla daño, para destruirla como hicieron con nosotros; pero en algunos casos esa persona es más lista que nosotros  y hace que volvamos a ser ese juguete, un juguete en manos de otro que juega peor que el otro y que termina de destruirte.
Y entonces te desilusionas, crees que todos son iguales. Que ese amor que te venden en las películas es solo eso, una película; algo irreal. Algo que jamás llegarás a alcanzar...

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Seamos así.

Seamos eso que todos quieren llegar a ser, pero siendo nosotros mismos y consiguiendo todo aquello que queremos. Seamos todas esas promesas que nos hicimos un día. Seamos ese cuento de hadas frente a todos, tú el príncipe y yo la princesa, aunque el cubo de la basura sea nuestro castillo, pero vivamos esa historia que siempre hemos imaginado. Seamos un película porno cada noche. Seamos nosotros. Seamos así.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

Vale la pena.

Entonces te das cuenta de quién está ahí para ti a horas impensables, quien se desvela contigo cuando los recuerdos te atormentan, quién se tumba junto a ti cuando has caído y no quieres ponerte en pie de nuevo, esa persona que intenta sacarte una sonrisa cada día, esa persona que hace todo lo que puede para que no te agobies; ya sea contándote historias o hablando de cualquier tontería. Te das cuenta de quien es tu apoyo , tu soporte... Es en un momento cualquiera en el que te vuelves consciente de lo que esa persona hace por ti, te das cuenta de que sí te quiere; porque de no ser así, no haría todo lo que hace por ti. Es entonces cuando te das cuenta de quién vale la pena, de quién debe estar junto a ti. Solo debes pararte a pensar en quién está dispuesto a hacer cosas por ti, si alguien no está dispuesto a hacer lo mismo por ti de lo que haces tú por esa persona; si no es así aléjala de tu vida, valdrá la pena.