Ir al contenido principal

CORAZONES ROTOS.

Corazones rotos. Almas echas añicos. Sueños pisoteados. Y esperanzas destruidas. Eso es lo que suele pasar, pero no vengo a hablaros de esos corazones rotos, de los que sufren por una pérdida irrevocable, esos que lloran desconsolados desde el último "adiós", esos que viven atormentados reviviendo un pasado que no tiene futuro. No. No vengo a hablaros de ese tipo de corazones rotos, si no de los otros. Esos que están en reformas, esos que intentan arreglarse o esos que ya se han intentado exteriormente pero interiormente siguen destruidos... Vengo a hablaros de esos valientes corazones rotos  que intentan seguir con su vida, que intentan salir adelante.
¿Sabéis? Mi corazón es uno de esos valientes que luchan para seguir su vida y sé que muchos también tenéis un corazón así, aunque creáis que ya lo tenéis reconstruido, no es así, en el fondo sigue habiendo unos fragmentos sueltos que todavía no han sido colocados como si de un puzzle se tratara. Aunque ya hayáis encontrado a alguien que os haya arreglado gran parte de ese corazón, todavía está roto. Yo creo que los corazones rotos parecen los más frágiles, pero en realidad son los más resistentes, ya que están rotos y nada, ni nadie podrá destrozarlos más de lo que ya están. También creo que los corazones rotos, a veces son los que antes se enamoran, puede que porque eso les ayude a arreglarse, pero también puede que sea porque los corazones rotos se comprenden entre sí. Puede que sepan como se siente ese quemazón que se instala en su lugar. Puede que sepan que esas heridas no se curan fácilmente. Puede que sepan como querer a alguien sin dañar; como cuidar a alguien que tiene el corazón roto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.