Ir al contenido principal

El viaje.

Todos y cada uno de nosotros emprendemos un viaje en el preciso instante en el que nacemos, en el momento que llegamos al mundo. En el momento que naces y esa luz blanca te deja ciego, esa luz de un mundo que no conoces, de un mundo enorme que da miedo; es en ese momento en el que tu viaje al que llaman <<vida>> comienza.
Hay muchas formas de viajar y todas ellas muy diferentes; puedes viajar en coche e ir fijándote en el paisaje que se abre ante ti tras cada kilómetro de carretera recorrido. Si viajas en coche, deberás hacer algunas paradas obligatorias para repostar, e incluso algunas paradas imprevistas como cuando se pincha una rueda o falla el motor; todas esas paradas harán que pierdas tiempo en ese viaje, ya sea por unos simples minutos u horas e incluso días (esas paradas en tu vida pueden no ser de minutos u horas; si no de días, meses e incluso años). También puedes viajar en avión, irás rápido. No podrás contemplar el paisaje y si lo haces, lo harás desde lo alto, te perderás los pequeños detalles; en este viaje no pararás hasta que el avión llegue a su destino, podrás sufrir algunas turbulencias, pero nada grave. Aunque puede que ese avión sufra un accidente y caiga (serán esas personas que son "alguien" que son superiores y algo les hace caer para dejar de volar alto y comenzar a volar a ras como los demás). Otras personas prefieren viajar en autobús rodeados de personas, viajando despacio, fijándose en todo y parando cada poco tiempo para que algunas personas se bajen de ese autobús (como cuando en tu vida aparecen personas, para al poco tiempo desaparecer de ella).
Puedes viajar de muchas formas, pero en todos tus viajes (como en la vida misma), necesitas equipaje, en la vida real ese equipaje será tu gente; esa que se queda, que te ayuda, te apoya y está siempre para ti. Podrás llevar mucho equipaje, ese equipaje podrá ser grande, pero también puedes llevar algo de equipaje de mano donde llevarás a esas personas más allegadas a ti.

Y al final de tu viaje, cuando por fin estés llegando a tu destino volverás a ver esa luz blanca que te volverá a dejar ciego; para que puedas ver pasar esa vida, todo ese viaje lleno de buenos y malos momentos, lleno de experiencias que te han ayudado, que te han hecho crecer y aprender a ser una mejor persona. Ese viaje llegó a su fin.

Entonces todo volverá a comenzar de nuevo. Pero por si no llega a ser así, disfruta del viaje que estás viviendo ahora, cada momento, solamente vive. Si te equivocas, no pasa nada, solamente sé tú.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Seamos así.

Seamos eso que todos quieren llegar a ser, pero siendo nosotros mismos y consiguiendo todo aquello que queremos. Seamos todas esas promesas que nos hicimos un día. Seamos ese cuento de hadas frente a todos, tú el príncipe y yo la princesa, aunque el cubo de la basura sea nuestro castillo, pero vivamos esa historia que siempre hemos imaginado. Seamos un película porno cada noche. Seamos nosotros. Seamos así.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

Vale la pena.

Entonces te das cuenta de quién está ahí para ti a horas impensables, quien se desvela contigo cuando los recuerdos te atormentan, quién se tumba junto a ti cuando has caído y no quieres ponerte en pie de nuevo, esa persona que intenta sacarte una sonrisa cada día, esa persona que hace todo lo que puede para que no te agobies; ya sea contándote historias o hablando de cualquier tontería. Te das cuenta de quien es tu apoyo , tu soporte... Es en un momento cualquiera en el que te vuelves consciente de lo que esa persona hace por ti, te das cuenta de que sí te quiere; porque de no ser así, no haría todo lo que hace por ti. Es entonces cuando te das cuenta de quién vale la pena, de quién debe estar junto a ti. Solo debes pararte a pensar en quién está dispuesto a hacer cosas por ti, si alguien no está dispuesto a hacer lo mismo por ti de lo que haces tú por esa persona; si no es así aléjala de tu vida, valdrá la pena.