Ir al contenido principal

FRASEANDO.

¡Hola mis perdidos lectores! ¿Qué tal? ¿Cómo va eso? Espero que genial, siento el retraso, pero he tenido algunos problemillas con el Internet y no he podido subir antes. Lo siento, pero bueno, ya estamos aquí, otro sábado más (después de mucho tiempo), con una nueva frase. Tal vez no lo recordaréis pero el último sábado hablamos de un frase de Carl Lewis "Si no tienes confianza siempre encontrarás una manera de no ganar".
Pero hoy hablaremos de la siguiente frase:
 "NO IMPORTA LO QUE DIGAN LOS DEMÁS; LO ÚNICO IMPORTANTE ES MANTENERTE EN PIE"
Antes de nada, no sé de quién es la frase, la saqué de la imagen de al lado, no sé si es del nombre que pone (debo reconocer que no veo bien que pone, por eso mismo no lo he puesto, básicamente para no cagarla).
Bueno, vayamos a lo importante chicos. Esta frase me parece muy "inspiradora" por decirlo de algún modo, la verdad es que no sé como llamarlo. Como siempre, hablo desde mi punto de vista y para mí esta frase es como una especie de recordatorio, es decir, que siempre debes hacer lo que quieras, cuando, como y con quien quieras, sin que te llegue  a importar el qué dirán o pensarán de ti. Porque lo único que importa es que eso que hagas no te destruya, que no sea perjudicial para ti, eso es lo único en lo que debes pensar antes de actuar, en nada más.
Son muchas las veces en las que todos y cada uno de nosotros, yo me incluyo, nos lo hemos pensado más de dos veces a la hora de actuar por el simple hecho de qué podrán pensar de nosotros. Pero es que simplemente somos estúpidos, de verdad. Porque más perdemos que ganamos, somos nosotros los que perdemos el tiempo, oportunidades y momentos, que no vivimos o aprovechamos al máximo por el simple hecho de pensar "¿qué les parecerá si lo hago?¿estará bien visto?".
Que esté bien o mal visto y lo que le parezca a la gente no tiene peso para nosotros, para ti. ¿Qué sentido hay en preocuparse por las personas? Nadie lo hace por ti, ¿de verdad merece la pena? Es una simple pérdida de tiempo y experiencias que no vives por la gente y que para ti tal vez hubieran sido inolvidables.
¿Mi consejo? Vive, simplemente vive tu vida, a tu manera como tu quieres y compártela con quien te plazca. Que nadie puede decirte que lo que haces está bien o mal, porque ese poder solo le tiene tu conciencia, que es quien de verdad puede decirte si te has equivocado o no. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.