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LA VENGANZA ESTÁ ECHADA. (EL FINAL)

CENA FAMILIAR.
La fiesta de la graduación, se alargo bastante, hoy todos están resacosos y con dolor de cabeza. Esta noche, cenaremos en mi casa con los padres de Dwi.
Pasé el día en la cama, leyendo.
Para la cena, me puse una falda de tubo, casi a por la rodillas, de color negro, con una blusa blanca y unos tacones también negros. Cuando bajaba la escalera, ahí estaba él esperándome con su mejor sonrisa.
-Tengo que hablar contigo.-le susurré en el oído.
-Yo también, tengo que contarte algo importarte…-susurró.
-Vamos a cenar chicos.- dijo mi padre y todos nos dirigimos al comedor.
Después de la suculenta cena, aunque aburrida, ya que mi padre y los de Dwayne, no paraban de hablar de cosas aburridas. Cuando todos terminamos, salimos al jardín a tomar algo.
-Kristen, tengo que decirte algo.-dijo Dwayne, acto seguido, se arrodilló y sacó un anillo.- ¿Quieres casarte conmigo?
Me emocionaron aquellas palabras, ambas familias me miraban, mi padre estaba emocionado.
-No, no puedo-dije y salí corriendo, para adentrarme en la casa.
Dwayne me siguió.
-¿Kristen? ¿Qué pasa? ¿Por qué no? Si no quieres casarte ahora, lo entiendo, podemos esperar y casarnos cuando tú quieras.-dijo Dwi al borde del llanto.
-No, lo siento.-dije como pude, ya que tenía un nudo en la garganta y me impedía hablar bien.
-¿Por qué joder, por qué? ¡Joder! Te amo, Kristen.- dijo gritando.
-No puedo casarme contigo, ¡estoy embarazada!-grité  y subí todo lo rápido que pude las escaleras hasta llegar a mi habitación, dejando atrás a Dwayne.
-Eso es genial cariño-dijo mientras entraba poco a poco en mi cuarto.-Creo que con más motivo deberíamos casarnos…-dijo y se sentó en la cama junto a mi.
-No lo entiendes Dwayne…-susurré, él me secó las lágrimas que resbalaban por mi rostro sin yo poder controlarlas.
-Sí, entiendo que te dé miedo, por lo que tu padre pueda decir, pero se alegrará mucho, igual que los míos…
-No-le corté.
-¿Por qué?

-Es de Sam.

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