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Los hilos de la memoria.

¡Hola mis perdidos lectores! ¿Qué tal? ¿Cómo va eso? Espero que genial, ya se que ayer os tuve al final abandonados, pero terminé de hacer el trabajo a las nueve (miento, todavía no le he terminado). Como este miércoles no subí nada y os prometí subiros a los largo del día las entradas que faltan de esta semana, empezaremos por la del libro de la semana. El pasado miércoles os hablé del libro de Juego de Tronos, esta semana os hablaré de un libro que me leí el año pasado. Es un libro que recomiendo para aquellos que son como yo, es decir, esos enamorados del amor que hay por el mundo. El libro del que os hablo de llama "Los hilos de la memoria", su autora es Victoria Hislop. Debo decir que es el único libro que he leído de ella, no sé si tiene más. Os tengo que reconocer que es un libro que me encanta, aunque al principio no estaba muy segura si continuar con el tras leer varias páginas, al principio me parecía aburrido (todo hay que decirlo), pero según pasaban las páginas era como quiero seguir leyendo más. Es un libro que hace que abras mucho tu imaginación, por lo menos yo veía todo con muchísima claridad, tal vez por las descripciones, no lo sé.
Bueno, antes de nada debo situaros en Tesalónica, la segunda ciudad más importante de Grecia, concretamente estaremos en el año 1917, aunque regresaremos al presente varias veces ¿el motivo? es la historia que cuenta una pareja de ancianos a su nieto. En el libro se cuenta la historia de como dos personas viven, o mejor dicho, sobreviven a las catástrofes que asolan la ciudad de Tesalónica. Los hechos que suceden son hechos históricos reales y es lo que más me gusta de los libros. Me encantan los
libros en los que te cuenta hechos históricos, aunque con personajes inventados. Por cierto si sabéis de alguno que este bien, me encantaría que me le recomendarais ¿vale?
Bueno chicos, no quiero romperos la historia y prefiero dejaros con la intriga. Leedlo, no será una pérdida de tiempo, os enganchará muchísimo y dará rienda suelta a vuestra imaginación.Además de que lloraréis y reiréis como tontos. Cuando acabéis con el pensaréis: "¿y ahora qué hago?"

Bueno chicos, espero que os haya gustado y que tengáis ganas de leerle ya mismo, es un libro que me encanta, el de la imagen es como el mío. Más tarde creo que subiré la entrada del jueves, creo que no podré subiros la de ayer, porque no sé muy bien de qué hablaros, tengo palabras buscadas, pero no sé como enfocarla. Y como siempre, tendréis la entrada correspondiente de hoy a la misma hora de siempre, a las 19:30. 

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"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.