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Criticando.

¡Hola mis perdidos lectores! ¿Qué tal? ¿Cómo va eso? Espero que genial, yo un tanto constipada y agobiada, mañana tengo examen. Bueno, como os dije la semana pasada íbamos a mantener los lunes con la sección "Criticando". Esta semana voy a hablaros de algo que vi la semana pasada estando en un bar, algo que seguro que alguno de vosotros a presenciado.
Como ya os digo, la semana pasada estaba en un bar y delante de mi había una pareja joven con una niña pequeña, una niña de unos seis o siete años; todo muy normal. Hasta que entraron un grupo de personas, entre las que había un chico de color; a lo que la niña le dice su padre gritando "Mira papá un negro". A este comentario el chico no hizo caso, los padres de la niña tampoco pidieron disculpas al chico o riñeron a la pequeña, si no que se rieron. Estoy de acuerdo en que muchos diréis que era una niña pequeña, que puede reaccionar así o tal vez no; todo está en la educación que recibes (o por lo menos desde mi punto de vista).
¿A dónde quiero llegar con esto? Pues a que la educación se va perdiendo, que tal vez podemos ganar en otras cosas, pero en lo que viene siendo la educación vamos retrocediendo a pasos agigantados. Pero ya no es solo la educación lo que entra en juego en este caso, si no algo más grave en mi opinión, el racismo. Algunos al leer esto pensaréis era una niña pequeña sin conocimiento alguno, pero es que sus padres al oír ese comentario de su hija podrían haber actuado, porque ese comportamiento se puede repetir y sin darse cuenta puede llegar a más.
Tal vez está en nosotros, toda la sociedad, poner freno a ese racismo que aún en pleno siglo XXI sigue existiendo, no entiendo como hay personas que todavía no comprenden que todos y cada uno de nosotros somos iguales a pesar del color de nuestra piel.
Por eso mismo os invito a que compartáis el link de este post en vuestras redes sociales y que llegue a mucha gente, para colaborar a que las personas se den cuenta de ese racismo que hay en nuestro día a día, que aunque no nos demos cuenta o tal vez si sepamos de su existencia pero nos negamos a verlo, llegue a las personas. Que poco a poco y granito a granito de arena podemos llegar a poner fin a cosas como estas que de alguna forma nos hacen retroceder.
El poder está en ti.

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"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

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