Ir al contenido principal

Encuentra a esa persona.

Puede ser que pienses que no necesitas a nadie o puede ser que solo estés buscando a una persona. ¿La razón? Puede ser muy distinta, soledad, compañía, miedos, compartir una vida… podemos buscar a personas por tantas razones y podemos no buscarlas por muchas otras. Pero la verdad es que puedes y debes buscar a una persona en tu vida, debes encontrar a una persona que sea capaz de hacerte feliz. Cuando encuentres a esa persona deberás de sonreírle, deberás luchar por su felicidad, ya sea arriesgando y perdiendo o ganando. Y cuando menos te lo esperes, esa persona se convertirá en lo más importante de tu vida, puede que no vivas sin ella ya que será indispensable para ti. Tu felicidad estará condicionada por esa persona. Intenta no perder a esa persona, porque entonces estarás perdido.

Puede ser que todavía no hayas encontrado a esa persona o tal vez no te hayas dado cuenta de quién es esa persona. A lo mejor no te hayas parado nunca a pensar en encontrar a esa persona, a lo mejor no eras consciente de su importancia.


Pero debes emprender el camino para poder encontrar a esa persona, la búsqueda tiene que comenzar; porque cuanto antes encuentres a esa persona, antes serás feliz, antes serás tú mismo. Porque esa persona que debes encontrar es a ti mismo. Tal vez el camino no sea fácil, puede que te rindas antes de tiempo; pero es el camino adecuado. Por eso no te olvides de que antes de buscar con quien compartir tu larga vida, debes encontrar a la persona más importante que habrá en ella: tú.

Comentarios

  1. Gran entrada, menos mal que no nos has olvidado!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nunca lo haría, tenía que recuperar matemáticas! Pero ya me he puesto al día

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.