Ir al contenido principal

Consciousness is a terrible curse.

La conciencia, es eso que aparece en el mejor momento para intentar arruinarlo. Es eso que intenta destrozarte y hacerte añicos cuando realmente estas bien y eres feliz. Eso es la conciencia. Pero, ¿es solo eso? ¿O también somos nosotros los que tratamos de dañarnos?

Yo creo que son ambas cosas, porque muchas veces aunque sea de forma inconsciente somos nosotros mismos los que nos atormentamos con recuerdos de un pasado que no tienen futuro y que te hacen daño, recuerdos que te gustaría olvidar, momentos que no querrías nunca haber vivido. Son los terribles aliados de tu conciencia, que aparecen cuando menos te lo esperas para romperte. Pero solo depende de ti cómo reaccionar ante ellos, depende de ti mostrarte frágil y accesible a ellos para que te hagan daño o mostrarte duro, valiente y entero cuando aparecen y sentir como tu cuerpo ya no tiembla, como las lágrimas no aparecen en tus ojos, como tus manos ya no se tensan, ni aparecen mariposas en tu estómago, ni los nervios se apoderan de tu persona…


Todos tenemos conciencia, todos tenemos recuerdos; algunos malos y otros buenos. Estarán acechándote para dañarte, pero solo dependerá de ti darles el poder de destruirte. Sí, la conciencia es una terrible maldición, pero solo dependerá de ti saber escapar de ella. Solo depende de ti darle el poder para atormentarte a las tres de la mañana, haciéndote pensar sobre si lo que hiciste en algún momento estaba bien o mal. 

La conciencia es fuerte, muy fuerte; incluso será capaz de destruirte, o hacer que tu mismo lo hagas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazones azules.

Siempre decías que el amor era una farsa,que no era tan bonito como lo pintaban. No creías en el amor, eso lo dejaste claro desde el primer momento. Y tal vez yo, por ser la típica tonta enamorada del amor, quise enseñarte que no todo es tan malo, que hay soluciones, que querer no siempre es sinónimo de ser destruido, que cuando hay ganas se puede con todo. Decías que los corazones azules eran mejores que los rojos, y yo te quiero y te tengo ganas, por eso seguiré discriminando tus corazones azules. Para llevarte la contraria, como siempre, y meternos el uno con el otro como si aún fuéramos niños pequeños, para terminar picados, aunque tan solo sea por un rato. Yo no quiero corazones azules, corazones de hielo, corazones rotos, yo te quiero conmigo, con corazones rojos.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"