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Consciousness is a terrible curse.

La conciencia, es eso que aparece en el mejor momento para intentar arruinarlo. Es eso que intenta destrozarte y hacerte añicos cuando realmente estas bien y eres feliz. Eso es la conciencia. Pero, ¿es solo eso? ¿O también somos nosotros los que tratamos de dañarnos?

Yo creo que son ambas cosas, porque muchas veces aunque sea de forma inconsciente somos nosotros mismos los que nos atormentamos con recuerdos de un pasado que no tienen futuro y que te hacen daño, recuerdos que te gustaría olvidar, momentos que no querrías nunca haber vivido. Son los terribles aliados de tu conciencia, que aparecen cuando menos te lo esperas para romperte. Pero solo depende de ti cómo reaccionar ante ellos, depende de ti mostrarte frágil y accesible a ellos para que te hagan daño o mostrarte duro, valiente y entero cuando aparecen y sentir como tu cuerpo ya no tiembla, como las lágrimas no aparecen en tus ojos, como tus manos ya no se tensan, ni aparecen mariposas en tu estómago, ni los nervios se apoderan de tu persona…


Todos tenemos conciencia, todos tenemos recuerdos; algunos malos y otros buenos. Estarán acechándote para dañarte, pero solo dependerá de ti darles el poder de destruirte. Sí, la conciencia es una terrible maldición, pero solo dependerá de ti saber escapar de ella. Solo depende de ti darle el poder para atormentarte a las tres de la mañana, haciéndote pensar sobre si lo que hiciste en algún momento estaba bien o mal. 

La conciencia es fuerte, muy fuerte; incluso será capaz de destruirte, o hacer que tu mismo lo hagas.

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"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.