Ir al contenido principal

Héroes.

Hay veces en las que salir de la cama cuesta, preparar café, vestirse, sonreír... Hay veces en las que la monotonía puede contigo, son días en los que no te apetece hacer nada, solo dormir, solo estar encerrado, tal vez solo quieras llorar...Puede que sin darte cuenta sea el mundo el que te come. 

Entonces, puede que necesites a tu propio héroe. Una persona que esté para levantarte cuando te caigas, que te ayude a sonreír cuando las lágrimas asoman por tus ojos, una persona que se tumbe a tu lado y a ti no te apetece levantarte. Necesitas a una persona que no te abandone cuando el resto ya se ha ido, necesitas a alguien que te haga feliz sin importar las circunstancias. Necesitas a alguien que te haga reír como una tonta en los días de lluvia, alguien que lo arriesgue todo sin saber si ganará o perderá la batalla. Necesitas de alguien que luche contigo contra la adversidad, alguien que sea tu hombro en el que llorar y tu brazo para sujetarte si te emborrachas. 

Seguramente no seas la princesa del cuento y mucho menos des la talla como una de ella, que posiblemente prefieras unas converse y una sudadera antes que un vestido con tacones, que no te hace falta corona para demostrar tu nobleza. Que tienes que levantar la cabeza y sentirte orgullosa de tu persona, que no te hagan sentir una mierda porque nadie vale más que tú. 

Que no busques un héroe con capa y tampoco un caballero con su espada, que las expectativas superan a la realidad, que no encontrarás a nadie si las intentas buscar en la realidad. Que sin darte cuenta esa persona ya estaba en tu vida y sin quererlo se convirtió en tu héroe sin capa, con el único poder de saber hacerte feliz. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.