Ir al contenido principal

Prisioneros.

Prisioneros sin cárcel, sin barreras, sin cadenas, sin ataduras... Somos prisioneros de nuestra propia vida, prisioneros sin sueños, sin metas, ni esperanzas. Simples muertos en vida que no viven, que no luchan por aquello que desean o quieren hacer realidad, no luchan por sus sueños. Simplemente están ahí.
Y aunque no haya una cadena que los amarre o una celda que los encarcele, sí hay algo que los condiciona para ser esos prisioneros muertos en vida, eso son los miedos. Los miedos que cada uno de nosotros tenemos, son esas cadenas que nos aprietan y oprimen y hacen que olvidemos nuestros deseos, nuestros sueños.
Dejamos de lado lo que es realmente importante para centrarnos en algo que sí puede ser importante pero que no lo suficiente para dedicarle tanto tiempo.
Y es que nos volvemos prisioneros de nuestro trabajo, nuestros estudios; en general, nos volvemos prisioneros de una sociedad que nos condena si algo que hacemos no es lo que esa sociedad considera normal o "correcto".
Hay veces que decimos que nos da igual o somos muchas las personas que creemos que no nos importa el que dirán, el qué podrán pensar sobre nosotros; pero en realidad eso no es cierto, intentamos ser diferentes, intentamos que los comentarios no nos afecten; pero aún sin darnos cuenta, también nosotros somos prisioneros.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazones azules.

Siempre decías que el amor era una farsa,que no era tan bonito como lo pintaban. No creías en el amor, eso lo dejaste claro desde el primer momento. Y tal vez yo, por ser la típica tonta enamorada del amor, quise enseñarte que no todo es tan malo, que hay soluciones, que querer no siempre es sinónimo de ser destruido, que cuando hay ganas se puede con todo. Decías que los corazones azules eran mejores que los rojos, y yo te quiero y te tengo ganas, por eso seguiré discriminando tus corazones azules. Para llevarte la contraria, como siempre, y meternos el uno con el otro como si aún fuéramos niños pequeños, para terminar picados, aunque tan solo sea por un rato. Yo no quiero corazones azules, corazones de hielo, corazones rotos, yo te quiero conmigo, con corazones rojos.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"