Ir al contenido principal

Prisioneros.

Prisioneros sin cárcel, sin barreras, sin cadenas, sin ataduras... Somos prisioneros de nuestra propia vida, prisioneros sin sueños, sin metas, ni esperanzas. Simples muertos en vida que no viven, que no luchan por aquello que desean o quieren hacer realidad, no luchan por sus sueños. Simplemente están ahí.
Y aunque no haya una cadena que los amarre o una celda que los encarcele, sí hay algo que los condiciona para ser esos prisioneros muertos en vida, eso son los miedos. Los miedos que cada uno de nosotros tenemos, son esas cadenas que nos aprietan y oprimen y hacen que olvidemos nuestros deseos, nuestros sueños.
Dejamos de lado lo que es realmente importante para centrarnos en algo que sí puede ser importante pero que no lo suficiente para dedicarle tanto tiempo.
Y es que nos volvemos prisioneros de nuestro trabajo, nuestros estudios; en general, nos volvemos prisioneros de una sociedad que nos condena si algo que hacemos no es lo que esa sociedad considera normal o "correcto".
Hay veces que decimos que nos da igual o somos muchas las personas que creemos que no nos importa el que dirán, el qué podrán pensar sobre nosotros; pero en realidad eso no es cierto, intentamos ser diferentes, intentamos que los comentarios no nos afecten; pero aún sin darnos cuenta, también nosotros somos prisioneros.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.