Monótonos grises empañan el cielo de un oscuro color que le quita vida a los sueños. Un lugar muerto, sin más vida que personas sin conciencia alguna yendo de un lado a otro, sin pararse a pensar en si lo que realmente hacen tiene sentido. Caminan por una atestada acera llena de gente, todos con la mirada perdida, todos mirando a la nada, algunos con móviles, otros con música o libros, algunos llevan maletines, otras bolsos. Nadie repara en quien camina a su lado y si esa persona está bien o llorando, nadie repara en un risa o en un llanto o en un grito que pide ayuda.Todos fingen una vida que "desean", pero en realidad esa vida no es con la que siempre habían soñado. Su vida, era muy diferente, en esas imaginaciones de años atrás, la gente que le rodeaba no moría, estaban atentos de su persona... Todo era bonito, todo seguía un orden, los colores eran muy diferentes a los que ves realmente.
Y es que ese horrible lugar que aparecía en tus pesadillas, no eran simples pesadillas, si no que eso que veías era el mundo real; un mundo que solo aparecía ante tus ojos cuando dejabas de lado tus evasiones. Y es entonces cuando te das cuenta que ese horrible lugar, empeora poco a poco y día tras día y cuando te quieres dar cuenta lo que tenía solución ha dejado de tenerla. Que las flores marchitas no vuelven a la vida, que los soldados muertos en combate se convierten en un "héroe" que lucha por una causa sin sentido alguno, arriesgando su vida por persona que no lo harían por él.Pero así es la vida: cruel, monótona y a veces incluso sin sentido.
Ese horrible lugar es lo que estamos haciendo con el mundo, ese horrible lugar somos nosotros mismos. Nosotros somos los monstruos que están dejando sin humanos al mundo.
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