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Mentiras 2.0

"Miénteme y dime que me quieres, que me amas, que soy la mejor. Que nada ha cambiado, que todo sigue igual, que fue una mala racha que ha terminado. Miénteme con otra falsa promesa que no piensas cumplir, deja que me haga ilusiones, deja que crea que eres el mejor, que todo se va a arreglar. Miénteme y dime que las cosas cambiaran a mejor, que solo es un bache más, otro de tantos. Recuerdame la razón de por qué empezó todo esto, miente y di que fue por mi culpa, por mis tonterías. Miénteme y dime que jamás me harás daño, que no habrá más dolor, que no habrá más lágrimas, más sufrimiento. Dime que todo eso se acabó. Miénteme y dime que todo pasa por algo y que ya encontramos la solución a todos los problemas.
Tu solo miénteme, yo me ocupo de ser la tonta que se crea todas esas mentiras, que sonría y diga que sí a todo, solo por miedo, miedo a que todo se termine por joder del todo, por miedo a la soledad."
Y es cierto, muchas veces dejamos que nos mientas, aún sabiendo que todas esas promesas y todas esas palabras no tienen nada de verdad, nos hacemos los tontos, los locos; por evitar el dolor. Somos tan estúpidos que dejamos en manos de una persona nuestro mundo. ¿Por amor? No lo creo, por miedo en todo caso. Sí, miedo a la soledad, al rechazo...
Ese texto, le escribí hace bastante tiempo; intentaba reflejar mi relación y ahora que lo leo, me doy cuenta de que la retraté a la perfección. Yo era la estúpida que decía sí a todo, la tonta que se creía promesas insulsas, la idiota que siempre tenía las culpas; todo ello por no perder a esa persona, pero no por amor, creo que en el último año yo ya no amaba a esa persona; pero era la única persona que "tenía" conmigo, por esa persona yo dejé muchas cosas y me quedé sola y creía que esa persona era lo único que me quedaba y que no podía perder. Porque entonces, si estaría realmente sola.
Pero ahora ha pasado el tiempo y me siento tan estúpida por haber dado tanto poder sobre mí a alguien, me siento tan tonta por haber malgastado tanto tiempo de mi vida en una persona que no valía la pena. Pero, no se puede volver el tiempo atrás.
Por eso, no dejéis que os mientan, no mintáis tampoco vosotros; decir las cosas a la cara tal y como son. Sé que muchas veces prefieres una mentira que una verdad, pero aceptar la verdad es más fácil que después quitarse la venda de mentiras que tenías en los ojos.

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Seamos así.

Seamos eso que todos quieren llegar a ser, pero siendo nosotros mismos y consiguiendo todo aquello que queremos. Seamos todas esas promesas que nos hicimos un día. Seamos ese cuento de hadas frente a todos, tú el príncipe y yo la princesa, aunque el cubo de la basura sea nuestro castillo, pero vivamos esa historia que siempre hemos imaginado. Seamos un película porno cada noche. Seamos nosotros. Seamos así.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

Vale la pena.

Entonces te das cuenta de quién está ahí para ti a horas impensables, quien se desvela contigo cuando los recuerdos te atormentan, quién se tumba junto a ti cuando has caído y no quieres ponerte en pie de nuevo, esa persona que intenta sacarte una sonrisa cada día, esa persona que hace todo lo que puede para que no te agobies; ya sea contándote historias o hablando de cualquier tontería. Te das cuenta de quien es tu apoyo , tu soporte... Es en un momento cualquiera en el que te vuelves consciente de lo que esa persona hace por ti, te das cuenta de que sí te quiere; porque de no ser así, no haría todo lo que hace por ti. Es entonces cuando te das cuenta de quién vale la pena, de quién debe estar junto a ti. Solo debes pararte a pensar en quién está dispuesto a hacer cosas por ti, si alguien no está dispuesto a hacer lo mismo por ti de lo que haces tú por esa persona; si no es así aléjala de tu vida, valdrá la pena.