Ir al contenido principal

LA VENGANZA ESTÁ ECHADA. Parte 11.

                          
-Hola chicas, os tengo que presentar a las nuevas animadoras.-dije muy sonriente mientras me dirigía a ellas.
-¿Enserio?-preguntó Alicia, un tanto sorprendida.
-Claro, yo todo lo que prometo lo cumplo. Esta es Cala, mi hermana pequeña.-dije e hice un gesto para que esta se acercara al grupo.
-Hola…-dijo un tanto vergonzosa, Cala es muy vergonzosa con gente que no conoce.
-Que no te de vergüenza Cala cielo-dijo Alicia.
-Bueno, la otra animadora, es una vieja amiga mía, que supongo que algunas de vosotras conoceréis.
-Hola, ¿cómo estáis, chicas?-dijo una muy sonriente Nicole a mi lado. La boca de Mara al verla, fue muy graciosa la verdad, poco más y le llega al suelo .
-Venga chicas a entrenar-dijo Mara, después de que cada una se presentara a las nuevas animadoras.
A mitad de medio entrenamiento, tuve que ir al baño.
-Chicas, necesito ir al baño, ahora vuelvo cinco minutos.-dije mientras corría hacia los vestuarios.
Después del largo entrenamiento, todas fuimos a las duchas.
-Joder, mi ducha no funciona-dijo Mara cabreada.- Lindsay acaba rápido, necesito ducharme.
Cuando su perrito faldero terminó, intentó ir a la siguiente ducha, donde su "amiga" se encontraba, pero no pudo, ya que sus pies estaban pegados al suelo.
-¿Quién coño ha hecho esto? Joder… no, no.-dijo Mara bastante enfadada. Ninguna dijo nada, seguimos a lo nuestro, Paula hacía todo lo posible por aguantar la risa, pero no puedo y estalló y todas con ella.
-Me las vais a pagar.-dijo Mara mirándonos con los ojos entrecerrados.
-¿Cómo? Si no te puedes mover-dije.
-Has sido tú, me las vas a pagar.-dijo furiosa.
-¿El qué? ¿Tu cara pedicura? Qué pena que se haya echado a perder.-dije mientras me reía en su cara.
-Necesitarás un buen disolvente para que se vaya bien ese pegamento-dijo Nicole. Poco a poco, todas nos fuimos y Mara se quedó ahí pegada, junto con su perrito faldero.
-Joder Kristen, ¿cómo te las has apañado para hacerla eso?-dijo Alicia, mientras me pasaba un brazo por los hombros. -Ha sido genial.
-Gracias, pero no podría haberlo llevado a cabo, si no hubiera sido sin mi gran amiga Nicole, el plan ha sido de ella-dije muy alegre.

La mañana del lunes, fue muy bien, ya que no volví a ver a Mara, ni tampoco a su hermanito querido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazones azules.

Siempre decías que el amor era una farsa,que no era tan bonito como lo pintaban. No creías en el amor, eso lo dejaste claro desde el primer momento. Y tal vez yo, por ser la típica tonta enamorada del amor, quise enseñarte que no todo es tan malo, que hay soluciones, que querer no siempre es sinónimo de ser destruido, que cuando hay ganas se puede con todo. Decías que los corazones azules eran mejores que los rojos, y yo te quiero y te tengo ganas, por eso seguiré discriminando tus corazones azules. Para llevarte la contraria, como siempre, y meternos el uno con el otro como si aún fuéramos niños pequeños, para terminar picados, aunque tan solo sea por un rato. Yo no quiero corazones azules, corazones de hielo, corazones rotos, yo te quiero conmigo, con corazones rojos.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"