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"NEVERLAND." La revolución.

El caos que se había instalado en tu vida se vuelve orden. Se acabaron las sirenas porque ya no las disfrutas tanto como los rechazos de ella. Porque ella, tan cruel, como estúpida se ha convertido en el centro de tu existencia. Y sin darte cuenta, ves que te has enamorado. Otra vez de un imposible.

 Porque ella es tan de pisar sobre seguro, nunca despega los pies del suelo; tal vez sea por ese terrible miedo al dolor que produce una caída. Pero la verdad es que yo adoro volar, volar libre y sin rumbo fijado antes del despegue;  prefiero improvisar y perderme. No hay nada mejor que perderse y sentirte perdido para poder encontrarse.

Tal vez ella no sea la más feliz, pero su sonrisa intenta mostrar lo contrario, pretende mostrar entereza ante el mundo. Un mundo que se la come a la primera de cambio. Intenta mostrarse dura y fuerte ante un mundo que la rompe en mil pedazos tras cada brisa que toca su piel o la despeina.

Somos como el agua y el aceite, el fuego y el hielo; somos contrarios, opuestos sin remedio alguno. Entonces es cuando comienza la revolución; una revolución interna, una revolución donde los bandos dividen los dos motores de mi cuerpo, mi cabeza y mi corazón se ven enfrentados en cuan terrible duelo, que luchan aún sabiendo que uno de los dos resultará herido y será derrotado.

Triste verdad, pues son pocas las veces en las que mi corazón se ha visto tan involucrado en una causa como esta. Nunca una chica había sido tan estúpida como para llegar a enamorarme a mí.

Yo era feliz con mis sirenas y mis viajes improvisados.

Pero ella llegó como una obsesión y pasó a hacer de mi vida una revolución.


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"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

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No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.