Ir al contenido principal

Tengo algo que contarte. #recopilandomomentos

Tengo algo que contarte, algo que posiblemente ya te haya dicho muchas veces, algo que probablemente después de tantas mentiras ya no te creas.
Pero ya puedo decirte que estoy bien y esta vez de verdad, completamente en serio. Llega un punto en el que te das cuenta de que  lo que pasa no es tan malo, son simples lecciones por las que cada persona debe pasar, tarde o temprano. Es entonces cuando comprendes que la vida con simples rachas, ya sean buenas o malas, que la vida se compone de buenos y malos momentos; tal vez los malos a veces llegan a ser muy malos y los buenos pueden ser excelentes, pero nada de eso es eterno porque todo cambia y pasa en una milésima de segundo aunque no nos demos cuenta de ello.
He reconocido gente que ya conocía y he llegado a desconocer a otros, pues me di cuenta de que no tienen nada bueno que aportarme; mientras que yo alejaba a otras personas de mi vida sin darme cuenta de que tienen muchas cosas que enseñarme.
Si os soy sincera, creo que las personas tienen más de una vida, pero no me refiero con esto a que se reencarnen y esas cosas, no. Me refiero a que todos y cada uno de nosotros vivimos como mejor podemos hasta que nos damos cuenta de que somos nosotros mismos quienes tenemos el poder de decidir que es lo que debe pasar en cada momento en nuestra vida, hasta que nos damos cuenta de que la vida es una sola y que pasa volando, puede que muchas personas lleguen a darse cuenta demasiado tarde para eso, pero nunca es tarde para cambiar.
Debo de admitir que he comenzado a vivir una vida nueva, en la que el centro soy yo y soy yo misma la que decide hasta donde y de que forma quiere llegar.
Y es que tengo algo que contarte: me he dado cuenta de que vuelvo a ser feliz, pero esta vez en serio y esta vez por mi.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

No hay penas que maten.

No hay excusas que bailen al compás de esa última canción que nos prometimos. Que quererse no está de más,  pero quererte ya está de menos,  y así estoy con el orgullo a rastras y el ego tocado a punto de hundirse.  Me conformé con quererte, dejándome de lado. Ya no hay penas que valgan. Ni perdón que lo solucione. Que las cosas pasan porque pasan  y que nunca lo entenderemos. Que a veces los sacrificios son necesarios,  aunque sean duros,  son buenos. Me dolía quererte,  pero me dolió menos marcharme.  Ahora puedo decir que soy libre,   sin quererlo me encerré a mí misma en una jaula a la que decidí llamar libertad,  para así sentirme mejor. Hay palabras vivas y sentimientos muertos,  con ellos morí y en ellas trato de refugiarme para intentar olvidarte. Porque no hay excusas que valgan,  ni penas que maten.