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Con prisas.

Todo en nosotros son prisas, nos despertamos y rápidamente nos preparamos de cualquier forma para llegar a clase o al trabajo... de camino tratamos de ir deprisa y cuando por algún momento eso no se puede, nos frustra.
Cuando más bien tarde que pronto llegamos, queremos que nuestra jornada pase rápida, para poder hacer lo que nos gusta o simplemente no hacer nada. Y para volver a casa, pues con más prisas todavía.
Estamos convirtiéndonos en unos controladores del tiempo que nunca quieren agotarlo y por eso mismo quieren hacer todo en menos tiempo. Pero este pasa, aun sin que nos demos cuenta tanto para bien, como para mal y nosotros con nuestra estúpida prisa pasamos por desapercibido el más pequeño y mágico de los detalles que podemos tener en nuestra vida cotidiana. ¿Cuánto tiempo hace que no te paras a contemplar una puesta de sol? ¿Has salido a ver el cielo una noche cualquiera? ¿Te has parado a pensar en el poco tiempo que dedicas a los tuyos? ¿Hace cuanto tiempo no te paras para relajarte y hacer algo que te guste?
Tal vez mucho o poco, quién sabe, pero por lo general ya poca gente es la que lo hace, todos tenemos prisas para todo; incluso para el amor. La gente ya no se toma tiempo en enamorar a otra persona, la gente ya no tiene esos pequeños detalles que de alguna forma marcan la diferencia.
Las personas tienen prisas para todo, algunos tienen tantas ansias por vivir tantas y tan diferentes experiencias, que no se dan cuenta de que no hace falta gastar todos los cartuchos de golpe. Aunque es cierto que la vida es corta y en algunos casos demasiado, pero no por ello debemos precipitar las cosas, es preciso dejas las cosas fluir y que todo pase a su debido tiempo, con calma.

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Seamos así.

Seamos eso que todos quieren llegar a ser, pero siendo nosotros mismos y consiguiendo todo aquello que queremos. Seamos todas esas promesas que nos hicimos un día. Seamos ese cuento de hadas frente a todos, tú el príncipe y yo la princesa, aunque el cubo de la basura sea nuestro castillo, pero vivamos esa historia que siempre hemos imaginado. Seamos un película porno cada noche. Seamos nosotros. Seamos así.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

Vale la pena.

Entonces te das cuenta de quién está ahí para ti a horas impensables, quien se desvela contigo cuando los recuerdos te atormentan, quién se tumba junto a ti cuando has caído y no quieres ponerte en pie de nuevo, esa persona que intenta sacarte una sonrisa cada día, esa persona que hace todo lo que puede para que no te agobies; ya sea contándote historias o hablando de cualquier tontería. Te das cuenta de quien es tu apoyo , tu soporte... Es en un momento cualquiera en el que te vuelves consciente de lo que esa persona hace por ti, te das cuenta de que sí te quiere; porque de no ser así, no haría todo lo que hace por ti. Es entonces cuando te das cuenta de quién vale la pena, de quién debe estar junto a ti. Solo debes pararte a pensar en quién está dispuesto a hacer cosas por ti, si alguien no está dispuesto a hacer lo mismo por ti de lo que haces tú por esa persona; si no es así aléjala de tu vida, valdrá la pena.