Ir al contenido principal

Cambié. #recopilandomomentos

Llega un día en el que te das cuenta de que esa tristeza y melancolía no te lleva a ningún sitio; solo a un profundo acantilado en el que te dispones a saltar, para no volver a subir. La tristeza, puede destruirte aún sin que tú mismo te des cuenta; pero solo depende de ti y de tu fuerza alejarla de tu vida.
Sé que pensaras que tu vida no vale nada, que nunca te pasan cosas buenas, que estás destinado a sufrir, que no tiene ningún sentido vivir si es sufriendo día a día; de alguna forma todos esos pensamientos han pasado por nuestra cabeza alguna vez, son pensamientos destructivos, pero son tus pensamientos de forma consciente o inconsciente con los que tratas de hacerte daño. Eres tú quién mueve los hilos de tu propia vida, eres tú quién debe alejarse de esos malos rumbos, de esos pensamientos que solo intentan quebrarte.
Yo también me incluyo entre esas personas que alguna vez han tenido esos pensamientos, pero ¿sabéis qué? Cambié. Sí, lo hice, alejé todos esos malos pensamientos de mi vida, porque no me llevaban a ningún lado, solamente ha hacerme mucho más daño. Sé que no es fácil, sé que a veces esos pensamientos vuelven a instalarse en tu mente sin darte cuenta, pero solamente debes cambiar de perspectiva; es decir, debes retroceder un par de pasos y mirar lo que esos pensamientos intentan causarte, será entonces cuando tú poseas el poder de alejarlos de tu cabeza. Serás tú quien tenga el poder y no esos destructivos pensamientos. 
Solo debes cambiar la perspectiva con la que ves las cosas, tanto por fuera, como por dentro. Y será entonces cuando te des cuenta que la vida solo trataba de enseñarte alguna lección, para poder comenzar a ser feliz. 
Y tú, ¿estás dispuesto a cambiar?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazones azules.

Siempre decías que el amor era una farsa,que no era tan bonito como lo pintaban. No creías en el amor, eso lo dejaste claro desde el primer momento. Y tal vez yo, por ser la típica tonta enamorada del amor, quise enseñarte que no todo es tan malo, que hay soluciones, que querer no siempre es sinónimo de ser destruido, que cuando hay ganas se puede con todo. Decías que los corazones azules eran mejores que los rojos, y yo te quiero y te tengo ganas, por eso seguiré discriminando tus corazones azules. Para llevarte la contraria, como siempre, y meternos el uno con el otro como si aún fuéramos niños pequeños, para terminar picados, aunque tan solo sea por un rato. Yo no quiero corazones azules, corazones de hielo, corazones rotos, yo te quiero conmigo, con corazones rojos.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

"Palabras".

"Bum,bum,bum" Ese inquietante sonido ya ha comenzado, martillea mis oídos de una forma constante, interminable. Desquicia. Desespera. "Bum,bum". Otra vez vuelve a sonar ese tamborileo, sobre todo cuando hay un absoluto y completo silencio a tu alrededor. Comienza a volverte loco, por lo que llenas ese vacío y aterrados silencio con música o con tu propia voz. Desaparece, aunque no del todo. Vuelve a comenzar ese interminable ruido. "Bumbum,bumbum,bumbum..." No para. Cada vez suena más rápido, cuán caballo desbocado. "Bumbum,bumbum,bumbum,bumbum..." Será poco antes de escuchar tu último latido, cuando te des cuenta de que esa molesta melodía era lo más bello que te mantenía con vida. Pero entonces, será demasiado tarde. Todo habrá acabado. Entonces, por fin, todo será silencio. "(Rubatosis =  la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón)"