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Cuando me amé de verdad. #recopilandomomentos

Cuando realmente comencé a amarme, fue el día en el que sí me respeté realmente, ya que me alejé de todo aquello que no era saludable para mi. Comprendí que es eso a lo llaman <<amor propio>>, dejé de tener miedo  al tiempo libre y comencé a mantenerme en el presente. Me dí cuenta de que tener siempre la razón o al menos intentar tenerla, no sirve de nada, he aprendido que es mejor cometer errores de vez en cuando, que de nada sirve intentar ser tan perfeccionista, esa perfección tan perfecta a veces puede llegar a ahogarte, oprimirte.
Fue el día en el que comencé a amarme cuando descubrí la plenitud. También fue ese día en el que entendí como mi mente puede perturbarme, como puede llegar a decepcionarme, a dañarme, a romperme en mil pedazos.
El día que comencé a amarme comprendí que mi vida depende de mi, que nadie es más importante en ella que yo. Que habrá gente que estará poco tiempo en ella y puede que otros se queden hasta el final. Que hay buenas y malas rachas, pero que tanto una como otra no duran eternamente, que tanto la felicidad como el dolor con el tiempo se esfuman. Aprendí que de nada sirve estar mal, que solo puedes sonreír porque llorar empieza desde ahora a estar prohibido.
Ese mismo día comencé a cerrar los ojos y a respirar profundo para sentir, para dejarme llevar, empecé a fijarme más en los pequeños detalles que antes pasaban desapercibidos ante mis sentidos.
También me fijé más en las personas que están a mi alrededor y me quieren, comprendí que a esas personas les debo gratitud, cariño, apoyo y buenos momentos.
Fue el día en el que me amé de verdad, el día que descubrí la clave de todo: saber vivir.

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Seamos así.

Seamos eso que todos quieren llegar a ser, pero siendo nosotros mismos y consiguiendo todo aquello que queremos. Seamos todas esas promesas que nos hicimos un día. Seamos ese cuento de hadas frente a todos, tú el príncipe y yo la princesa, aunque el cubo de la basura sea nuestro castillo, pero vivamos esa historia que siempre hemos imaginado. Seamos un película porno cada noche. Seamos nosotros. Seamos así.

Vivir.

Hay momentos en la vida, más bien etapas, en las cuales "estar vivo"o "viviendo" no es cierto. Hay etapas en nuestra vida en las que solo respiramos, pero no vivimos. Porque respirar y vivir no son los mismo. Respirar lo haces cada día, cada segundo; pero vivir no lo haces siempre. Vivir consiste en reír, llorar,sufrir,amar,romperse,cantar en la ducha a voz en grito, cometer locuras, soñar, dejarse llevar por los sentimientos,ser impulsivo, cumplir tus sueños, no atarse y sobre todo disfrutar cada instante.  Mientras que respirar solo consiste en coger aire y expulsarlo. Por eso mis perdidos lectores, ¿vosotros estáis vivos o solo respiráis?

Vale la pena.

Entonces te das cuenta de quién está ahí para ti a horas impensables, quien se desvela contigo cuando los recuerdos te atormentan, quién se tumba junto a ti cuando has caído y no quieres ponerte en pie de nuevo, esa persona que intenta sacarte una sonrisa cada día, esa persona que hace todo lo que puede para que no te agobies; ya sea contándote historias o hablando de cualquier tontería. Te das cuenta de quien es tu apoyo , tu soporte... Es en un momento cualquiera en el que te vuelves consciente de lo que esa persona hace por ti, te das cuenta de que sí te quiere; porque de no ser así, no haría todo lo que hace por ti. Es entonces cuando te das cuenta de quién vale la pena, de quién debe estar junto a ti. Solo debes pararte a pensar en quién está dispuesto a hacer cosas por ti, si alguien no está dispuesto a hacer lo mismo por ti de lo que haces tú por esa persona; si no es así aléjala de tu vida, valdrá la pena.